
A propósito de la reunión que sostendrán este martes funcionarios del Estado venezolano y representantes del sector empresarial, la Confederación Nacional de Agricultores y Ganaderos (Confagan) propondrá que la empresa Agropatria expenda insumos para el sector ganadero.
La información la ofreció el presidente de la confederación, José Agustín Campos, quien explicó que esta medida erradicaría la especulación y bajarían los costos de producción y, por ende, los precios en la carne, leche y sus derivados.
Por tal motivo, propondrán al ministro de Agricultura y Tierras (MAT), Juan Carlos Loyo, y demás funcionarios, que las 109 sucursales y 21 espacios comunales de Agropatria expendan insumos para el sector ganadero, entre los cuales destacan: alimentos concentrados para animales, melaza, sales, minerales, medicina veterinaria, tractores, semillas certificadas de pasto, insecticidas, maquinaría agrícola y vehículos 350.
“Esperamos que Agropatria se convierta en un elemento fundamental para hacerle frente a la especulación”, destacó Campos.
En este particular, el presidente de Confagan expresó que durante 2011, el precio en los insumos ganaderos entre enero y junio subió 68%; entre julio y septiembre se elevó 22% y, finalmente, entre octubre y diciembre se incrementó 22% más, lo que representa un incremento sustancia de 112%.
De acuerdo con Campos, esta medida podría aumentar 10% la producción de carne en Venezuela, la cual se ubica en 540 mil toneladas al año. Asimismo, podría crecer la producción diaria de leche, la cual se ubica en cinco millones de litros de leche diarios.
“Durante el 2011 la producción de leche diaria aumentó 200 mil litros, pero con esta propuesta la producción podría elevarse unos 300 mil litros más, para llegar a unos 5 millones 500 mil litros de leche al día”, explicó el presidente de Confagan.
Campos adelantó que la prómixa semana los integrantes de la confederación acudirán al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para introducir un recursos de interpretación, debido a que algunas entidades financieras del país hacen caso omiso a las normativas legales.
“El artículo 11 de la Ley de Tierras estipula que solamente se puede establecer como garantía la prensa sobre la cosecha, cosa que es bastante limitante para el sector productivo. En ese sentido, el Ministerio de Agricultura y Tierras el año pasado emitió una resolución en Gaceta Oficial, donde se autoriza que no sólo se ponga como garantía la cosecha sino toda la bienhechuría que exista en una unidad de producción. Pero la banca no le para y que la Gaceta no tiene efecto sobre la Ley de Tierras”, explicó Campos.
De la misma forma, sostuvo que el otro recurso se trata sobre un artículo establecido en la Ley de Financiamiento Agrícola, donde se estipulan plazos para los créditos agropecuarios de hasta 20 años. “Sin embargo, los plazos que otorga la banca son de cuatro, cinco o siete años”, comentó.
FUENTE: http://www.avn.info.ve/
El Gobierno Bolivariano a través del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), organismo adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras, avanzó significativamente en los objetivos trazados para el 2011, entre ellos se produjeron más de 10 mil 400 toneladas de semilla categoría certificada de los diferentes rubros estratégicos de la nación como el arroz, caraota, frijol, sorgo, algodón y maíz. Además, de 261 mil 411 kilogramos de semilla básica.
De éstas, 2 mil 800 toneladas -arroz y sorgo- se produjeron en el marco del Convenio de Cooperación con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) bajo el suministro de semillas destinadas a los países del África. Del resto, unas 4 mil 300 toneladas fueron procesadas y acondicionadas para el consumo.
Por otra parte el Servicio Nacional de Semillas (Senasem), brazo ejecutor del INIA certificó 26 mil 605 toneladas de semillas de rubros estratégicos a escala nacional, igualmente evaluó 125 cultivares en los Ensayos Regionales Uniformes (ERU). Este mismo servicio incorporó o renovó en el Registro Nacional de Semillas (Renasem) a 336 usuarios.
En el marco de los convenios integracionistas Cuba-Venezuela, el INIA instaló 22 hectáreas de casas de cultivo protegido en diferentes estados del país. En las regiones de Aragua y Falcón se capacitaron 1.874 productores y personal técnico, beneficiando del primer grupo a 350 miembros de consejos comunales y campesinos socialistas.
Del mismo modo, se desarrollaron 897 hectáreas de pasto tipo CT-115 en los estados Portuguesa, Barinas, Aragua y Falcón, viéndose favorecidos 110 ciudadanos entre técnicos y productores.
En respuesta a una sociedad más agroecológica el órgano de investigación produjo mil 500 dosis de insumos biológicos, entre ellos biofertilizantes: Bradyrizobium sp., Bacillus thurigensis, Beauvaria bassiana, Trichoderma harzianun y Rhizobium sp.
Otro aspecto a resaltar es el avance de un 50% en la ejecución de la planta para la producción de alimentos para peces con el uso de tecnología argentina, producto del convenio bilateral entre Venezuela y el país del cono sur. El mismo ha generado 60 puestos de trabajos directos e indirectos y una vez operativa la planta, tendrá una capacidad de acopio de 5.000 kg y de proceso de harinas de cinco toneladas por hora. Ésta servirá para elaborar alimentos concentrados utilizando materia prima nacional.
Importante también, destacar que con recursos provenientes de la Gran Misión AgroVenezuela y la asistencia técnica del Plan Nacional de Semillas (PNS), se sembraron 386 hectáreas de algodón para semilla en Cabruta, estado Guárico.
FUENTE: http://www.aporrea.org/
enero
24
Venezuela: Gobierno nacional garantiza distribución de 900 mil toneladas de fertilizantes en 2012
Para garantizar el éxito de la siembra de los diferentes rubros alimenticios, el Gobierno bolivariano, a través de la Petroquímica de Venezuela (Pequiven) garantiza la oportuna distribución de más de 900 mil toneladas de fertilizantes durante el año 2012.
Así lo destacó este martes el viceministro de Circuitos Agroproductivos y Agroalimentarios del Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Siembra, Iván Gil, durante la instalación de la Mesa Técnica de Fertilizantes efectuada en el Complejo Petroquímico de Morón, estado Carabobo.
El funcionario refirió que todos los productores del país recibirán el fertilizante requerido, tal como se han comprometido en la mesa técnica, que agrupa a todas las asociaciones de productores del país.
“Estamos acopiando el fertilizante y garantizamos la oportuna distribución. Esta mesa técnica forma parte del diálogo y la planificación de la agricultura orientada por el presidente Chávez para garantizar el éxito de la siembra y la cosecha”, apuntó.
El viceministro Gil refirió que la importante cantidad de fertilizantes será distribuida por la red Agropatria, así como por la red propia de Pequiven y la red privada.
“Sólo Agropatria acopiará 170 mil toneladas de fertilizantes, fuera de lo que vende directamente, podemos decir que contamos con todo el producto requerido por los productores venezolanos”, aseguró.
Igualmente mencionó que más de 100 unidades de transporte están desplegadas a nivel nacional para garantizar la entrega de estos productos que –reiteró– llegará a todos los productores venezolanos, incluyendo los pequeños y medianos productores que recibieron créditos de la Gran Misión AgroVenezuela.
Finalmente destacó que con esta cantidad de fertilizantes se podrán sembrar más de 3 millones de hectáreas, donde los cereales ocupan el primer lugar en cuanto a extensión cultivable.
FUENTE: http://www.avn.info.ve/

Mireya Mireya Moya.-
mmoya@elregional.net.ve
Productores y productoras, además de servidores y servidoras públicos del estado Portuguesa, Apure, Aragua, Anzoategui, Barinas, Lara, Yaracuy y Vargas, adscritos a los diferentes organismos tutelados por el MAT, recibieron durante el año 2011 talleres, charlas e intercambios de experiencias en la áreas de producción de leche bovina y avicultura familiar.
Esto, se logró gracias a los convenios de cooperación bilateral suscritos entre la República Bolivariana de Venezuela, representada por el Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras, (MAT), y los gobiernos de Uruguay y Argentina.
En este sentido, se llevó a cabo un curso de Lechería dictado por técnicos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de la República Oriental del Uruguay (MGAP) y paralelamente fueron abordando temas como la alimentación, manejo, sanidad, bioseguridad e inocuidad.
Otro de los temas abordados, fueron el ciclo productivo de la vaca lechera, nutrición del ganado, mejoramiento genético, producción de reemplazos, cosecha y conservación de leche, entre otros temas.
De igual manera, especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina desarrollaron una agenda de trabajo en el país con la finalidad de observar las experiencias adelantadas por nuestras comunidades en materia de avicultura familiar y realizar las recomendaciones necesarias.
FUENTE: http://www.elregional.net.ve/
Andrés Sánchez Braun
Combatir la salinidad del suelo, la falta de infraestructuras y el miedo a la contaminación radiactiva son los principales desafíos de los agricultores de la provincia nipona de Miyagi, devastada por el tsunami de marzo.
En el noreste de Japón los granjeros son, junto a los pescadores, los profesionales más afectados por el desastre que golpeó esta zona en 2011.
En el caso de Mitsuo Sugawara, las enormes olas que siguieron al seísmo acabaron con sus invernaderos de planta tomatera y dejaron sin sustento a su familia.
Aún así, él y su mujer consideran que han tenido suerte, dado que en su vecindario, en la ciudad de Higashi Matsushima, fallecieron unas 90 personas, entre ellas su vecina, una mujer sorda que no escuchó la llegada del agua.
“Nosotros sobrevivimos en el piso de arriba”, cuenta, mientras muestra la flecha que marca el nivel alcanzado por el agua, que anegó la planta baja de su casa.
Hasta recuperar sus cobertizos, Sugawara decidió usar una parcela donde pensaba sembrar cebolletas antes de que el tsunami lo arrasara todo, pero se encontró con que la enorme cantidad de sal que impregnó el suelo corrompe gran parte de los cultivos.
La principal cooperativa agrícola de Japón (JA) le ofreció entonces apoyo para plantar “hakusai”, un tipo de col china muy popular en la zona en el pasado, pero que dejó de plantarse tras la II Guerra Mundial porque se estropeaba mucho durante el transporte.
Ahora, la JA quiere convertir esta col, resistente a la sal del suelo, en un símbolo de la recuperación.
De este modo, Sugawara, al igual que otros granjeros, plantó “hakusai” en agosto y prepara ya su recolección.
El agricultor relata que la visión de su campo, un vergel en medio de un erial desolador, le llena de esperanza, mientras convida a probar un tazón caliente de tonjiru (sopa de miso y carne de cerdo), entre cuyos ingredientes ha incluido una col temprana.
Además, Sugawara ha logrado subsidios públicos que le llegarán este año, aunque lo que de verdad pide al Gobierno es que construya rompeolas, inexistentes en la zona, para evitar un desastre como el del pasado 11 de marzo.
Otro de los que lucha por superar el desastre es Mitsuhiro Yahagi, que llegó a Miyagi desde la vecina provincia de Fukushima, donde conserva su granja, para asistir como voluntario a los labradores de Sendai.
Allí conoció a un agricultor local, Mamoru Kikuchi, y juntos alcanzaron un acuerdo con Saizeriya, una cadena que posee unos 1.000 restaurantes en Japón, para suministrarle tomates de cultivo hidropónico.
Yahagi, Kukuchi y la empresa de restauración invirtieron unos 100 millones de yenes (un millón de euros) para levantar 12.000 metros cuadrados de invernaderos con un sistema que, con tecnología japonesa, surcoreana y china, permite reciclar toda el agua utilizada.
Este sistema es “único en el mundo”, asegura Yahagi, que aún cultiva arroz y lechuga en su granja de Shirakawa, a unos 40 kilómetros de la accidentada central nuclear de Fukushima.
Allí, realiza regularmente pruebas sobre sus cultivos para detectar si están contaminados con radiación, lo mismo que hace Sugawara con sus “hakusai”, pese a que su ciudad está a más de 100 kilómetros al norte de la planta.
El miedo a la contaminación no se limita a Fukushima y se extiende, cada vez más, a sus provincias colindantes.
Nobuo Haryu, otro agricultor de Sendai, también comenzó a medir la radiación tras el desastre.
“Al principio usábamos contadores Geiger de fabricación rusa, que costaban unos 50.000 yenes (casi 500 euros) cada uno”, explica.
El tsunami malogró el 60 por ciento de las 40 hectáreas donde Haryu, perteneciente a una familia que ha labrado estas tierras durante 15 generaciones, cosechaba desde arroz hasta flores.
Mientras lucha por recuperar sus terrenos, Haryu decidió invertir unos tres millones de yenes (30.000 euros) en un sistema de detección de radiación, con máquinas de fabricación alemana, que garantice que su arroz y sus espinacas son cien por cien seguros.
Si el dispositivo detecta más de 50 cpm (cuentas por minuto), se realiza un segundo control.
Para ello se mete el cultivo en una caja de plomo que lo aisla de la radiación del aire y facilita una medición más precisa, dice el técnico encargado de estas pruebas, que certifica que la lectura de una partida de espinacas es de sólo 6 cpm, “la radiactividad ambiental”, dice.
“Hasta ahora no hemos detectado nada que supere los 20 becquereles de cesio por kilo, que es lo que nos ha marcado el gobierno de Miyagi”, señala Haryu, que pide sin embargo una mayor coordinación con el Gobierno central a la hora de establecer límites seguros para la industria alimentaria.
(Agencia EFE)