
Las miserias y pequeñeces que abundan en nuestra ciudad nos colman y nos cansan. La realidad es que todo se ha tornado bastante mediocre. El mundo civilizado, aquel que decimos ser y nos somos debería aproximarse, pero nuestras resistencias son densas y abundantes. La falta de formación de nuestros profesionales, la soberbia y la obstinación frente a los nuevos conocimientos, se contraponen al continuo retroceso que la modernidad vive a diario. Actualmente nadie sabe a ciencia cierta que está bien o que está mal. Todos tanteamos, nos contradecimos, y terminamos lavando con adulaciones nuestra enorme confusión. Conciencias tranquilas y aduladas, sensaciones de tranquilidad hipócrita.
Por un lado, nuestros profesionales están cerrados, en su gran mayoría, a los nuevos conocimientos, y por otro nuestros gobernantes tanto locales como nacionales, no están formados para las responsabilidades que deben asumir. Discutimos sobre la incompatibilidad de cargos, cuando en realidad estamos discutiendo sobre la satisfacción de nuestros egos, y no sobre la salud de nuestra gente.
El Hospital Municipal debe manejarse necesariamente por gente de Salto, “las economías vivientes se construyen en economías locales en las que se deciden necesidades locales”, la salud es una necesidad local, y Salto particularmente goza de la enorme oportunidad de contar con un Hospital que no depende directamente de provincia, y nuestra falta de capacidad hizo que rifemos libremente está oportunidad y le brindemos nuestro derecho y nuestro deber a personas de una ciudad vecina.
Esto necesariamente es falta de formación y capacidad.
Días atrás en Junín la oposición voto en contra de una iniciativa que Meoni había tenido de la mano del CONICET y la UNNOBA. La construcción de un planta de biodiesel fue una oportunidad perdida desde el punto de vista del oficialismo junínense.
El biodiésel es un biocombustible líquido que se obtiene a partir de lípidos naturales como aceites vegetales o grasas animales, con o sin uso previo, mediante procesos industriales de esterificación y transesterificación, y que se aplica en la preparación de sustitutos totales o parciales del petrodiésel o gasóleo obtenido del petróleo.
El biodiésel descompone el caucho natural, por lo que es necesario sustituir éste por elastómeros sintéticos en caso de utilizar mezclas de combustible con alto contenido de biodiésel.
El impacto ambiental y las consecuencias sociales de su previsible producción y comercialización masiva, especialmente en los países en vías de desarrollo o del Tercer y Cuarto Mundo generan aumento de la deforestación de bosques nativos, expansión indiscriminada de la frontera agrícola, desplazamiento de cultivos alimentarios y ganadería, destrucción del ecosistema y la biodiversidad, desplazamiento de trabajadores rurales.
Desde este punto de vista, aunque Meoni se apoye en estudios realizados por el CONICET y la UNNOBA, el avance que proclama tiene verdaderamente sus matices. Está confusión es la que tenemos frente a la mayoría de las temáticas y frente a la mayoría de las decisiones que debemos tomar, la única salida frente a estas dicotomías es ampliar nuestras perspectivas con mayor formación y mayor conocimiento.
El biodiesel tiene características ecológicas en sí mismo, pero la necesidad de energía que el mundo tiene pervierte a cualquiera de estas características. En este camino de ignorancia, el mundo tiende a creer que de la mano de estas políticas genera más alimentos y más capacidad de energía y por ende un mayor avance en este mundo “civilizado”. El choque entre el mundo desarrollado y el mundo que se está por desarrollar se dará en este tipo de temáticas, ya que con la agricultura industrial creemos que hemos producido más comida, cuando en realidad hemos destruido fuentes de comida diversas y hemos sacado del ecosistema alimentos de otras especies para aportar mayores cantidades de productos específicos al mercado. Esta realidad no es reponsabilidad de quiénes labran la tierra y trabajan día a día. Está realidad es responsabilidad del Estado que permitió la desforestación, del Estado que promociono el monocultivo, y de la falta de conocimiento de todos.
Salto no es una zona específicamente de desforestación en esencia, por ello está responsabilidad no la debemos asumir, pero bien digo “las economías vivientes se construyen en economías locales en las que se deciden necesidades locales”, Salto tiene la necesidad de contar con un establecimiento de salud respetable, organizado y avanzado, y la realidad es que nos contamos con ese establecimiento, y eso si es nuestra responsabilidad. Ningún Intendente de Salto fomentó o intento formarse para poder conocer como funcionan nuestras economías regionales. Saber en que punto las mismas pueden ayudar a que el pueblo tenga más vida comercial, y por ende mayor necesidades satisfechas, tendría que haber sido la primera responsabilidad que cualquier gestión debió haber asumido en su momento.
Estamos confundidos y seguimos confundidos. La dicotomías entre los egos, la falta de conocimiento laten fuertemente en nuestra ciudad y sino cambiamos nuestras perspectivas y nuestras miradas sobre los hechos a los que nos enfrentamos, así seguirá siendo.
septiembre
1
El turismo en Salto, un problema que se puede transformar en una alternativa

La propuesta es desarrollar circuitos combinados entre las potencialidades turísticas de los Municipios, para poder desenvolver propuestas alternativas en el sector. El plan fue financiado a través de la Unidad de Preinversión, UNPRE, como Unidad Ejecutora del Programa Multisectorial de Preinversión III, Préstamo BID.
Durante una reunión de trabajo mantenida la semana pasada en la ciudad de La Plata, la Presidente del Consorcio Productivo del Noreste de la Provincia de Buenos Aires (CO- PRONE) y actual Intendente de Campana, Stella Maris Giroldi, presentó al Secretario de Turismo bonaerense, Lic. Ignacio Crotto, el Plan Estratégico de Desarrollo Sustentable del Turismo en su área de influencia.
Se encontraban presentes junto a Giroldi, el Gerente Héctor Ghioni, el Secretario Rubén Salazar, el Subsecretario de Turismo, Producción, Ciencia y Tecnología de Campana, Ing. Raúl Balerio Frías, y referentes de Turismo de San Pedro, Norberto Atrip, de Rojas, Aldo Saia, de Ramallo, Jorge Urquiza, quienes fueron recibidos por el Lic. Crotto, acompañado por el Subsecretario Lic. Roberto Díaz. En este contexto, al menos de forma oficial no hubo presencia de ningún funcionario de nuestra ciudad.
“El estudio, denominado Desarrollo del Plan Estratégico de Turismo Sustentable (PETS) del Noreste de la Provincia de Buenos Aires, es un proyecto generado a iniciativa del COPRONE y financiado a través de la Unidad de Preinversión, UNPRE, como Unidad Ejecutora del Programa Multisectorial de Preinversión III, Préstamo BID”, afirmó la Presidente Stella Giroldi.
Quien al señalar el objetivo del estudio detalló que es “la formulación de un Plan Estratégico de Turismo Sustentable, que desarrolle de modo armónico, racional y equilibrado, todo el potencial con que cuentan los 15 Distritos que componen el territorio del COPRONE”.
Según expresaron las autoridades, es intención poder generar alternativas a los distintos puntos turísticos que tienen la Provincia de Buenos Aires, como por ejemplo en la Costa Atlántica, y que por ejemplo durante un fin de semana largo, se puedan diagramar circuitos turísticos, con visitas al sector isleño, al Delta, pernoctar en una zona rural, disfrutar de un turismo alternativo y luego, dirigirse a otro Municipio del COPRONE, para ver una jineteada, disfrutar un asado de cuero, o apreciar un partido de pato, en la interacción de dichos circuitos combinados entre Municipios.
“Pretendemos poder coordinar con los distintos Municipios del COPRONE una agenda o calendario de festividades, que sea consensuado entre todos, para poder desarrollar nuestras potencialidades. Que cada Municipio promocione su fiesta principal, como por ejemplo Campana y la Fiesta del Automóvil, San Antonio de Areco y la Fiesta de la Tradición, San Pedro y su Viva el Río, o Zárate y su Fiesta del tango”, expresó Giroldi.
A la vez que finalizó diciendo: “no queremos superposición de eventos, sino que los distintos Municipios estén presentes con sus fiestas a lo largo del corredor. Para ello, también contamos con el compromiso del trabajo conjunto con la Provincia, que dispondrá de asesores y técnicos para poder desarrollar los distintos puntos del Plan Estratégico de Desarrollo Sustentable del Turismo”.
Según manifestaron las autoridades, también en las próximas ediciones de la FEBAT (Feria Buenos Aires de Turismo), los distintos Municipios que integran Consorcio Productivo del Noreste de la Provincia de Buenos Aires (COPRONE) estarían ubicados de una manera sectorizada a fin de poder mostrar de manera combinada sus circuitos y potencialidades turísticas.
Recordemos que el Consorcio del Corredor Productivo del Noreste de la Provincia de Buenos Aires (COPRONE) se compone del esfuerzo asociativo de los distritos de San Nicolás, Ramallo, San Pedro, Baradero, Zárate, y Campana sobre la Ruta Nacional Nº 9 Autopista Buenos Aires-Rosario; Colón, Pergamino, Arrecifes, Capitán Sarmiento, San Antonio de Areco y Exaltación de la Cruz, sobre la Ruta Nacional Nº 8, y Carmen de Areco, Salto y Rojas en el eje de la Ruta Provincial Nº 31.
En este marco, en primera instancia es primordial para nuestra ciudad trabajar seriamente en la reconstrucción de las rutas provinciales, sino este plan no tiene demasiado sentido.
Por otro lado, el Municipio de Salto debería desarrollar y coordinar junto a los Bomberos Voluntarios, un festival donde se puedan seguir presentando grandes artistas, y donde se pueda unificar la Fiesta de la Polenta, el Festival de Bomberos y la Fiesta del Pueblo. La interacción de estas dos instituciones permitiría que el Festival de Bomberos se siga perfilando como el gran festival de la zona, y las fiestas de Salto se enriquezcan siendo participes de este gran festival, peñas, feria de artesanos, travesías turísticas, entre otras grandes actividades que se podrían desarrollar. Para poder generar está activiudad primero se debería trabajar en forma exhaustiva en dos grandes temáticas: Rutas Provinciales y Balneario Municipal.
Salto, al igual que otros municipios bonaerenses quedó rezagado ante el crecimiento de otras ciudades (ver pag. 9), el turismo es una gran posibilidad para que nuestra ciudad crezca -Colón, Entre Ríos es un ejemplo de ello-, y todo este movimiento turístico permitiría que los Bomberos Voluntarios puedan seguir recaudando dinero para contemplar sus necesidades, y que el gobierno municipal pueda contar con más dinero para destinar a áreas como la salud por ejemplo. Crecer a través de la interacción de instituciones siempre es bueno.

El Ranking de Municipios que elabora abeceb.com agrupa 198 municipios de la República Argentina y los ordena según el dinamismo económico, utilizando como variables la cantidad de sucursales bancarias, cantidad de cajeros automáticos, volumen de depósitos, volumen de préstamos y patentamientos de automóviles; contemplando la población en cada municipio. Estos datos permiten lógicamente que se pueda tener un verdadero registro sobre el crecimiento económico del Municipio.
Como en las mediciones anteriores, y muy por encima del resto de los distritos, en el primer trimestre de 2010 Mendoza Capital se ubica en la primera posición del ranking. El volumen de préstamos y depósitos por cada 1000 habitantes y la proporción de patentamientos totales son en esta ciudad muy superiores a los del resto de los municipios evaluados. Los indicadores financieros de este distrito se ubican en $16.605 de préstamos cada 1000 personas y $27.200 de depósitos, valores muy similares a los registrados en la última medición. Los patentamientos totales se ubican en una proporción de 39,2 por cada 1000 habitantes, marcando una notable alza respecto de los 36 que se registraban en el primer trimestre de 2009.
Por su parte, Ushuaia y San Juan aparecen en segundo y tercer lugar, respectivamente, intercambiando posiciones con respecto al primer trimestre de 2009, mientras que entre las últimas posiciones del ranking se observan principalmente algunos municipios ubicados en el conurbano bonaerense y otros del norte del país.
Si bien no se observan cambios relevantes tanto en las primeras posiciones como en las últimas, es interesante observar como impactó la recuperación económica en los distintos municipios.
Los mayores progresos en el ranking se han producido en distritos del centro Cuyo y la mesopotamia. El Municipio de San Martín de Mendoza escaló 49 posiciones al pasar del puesto 193 al 144. Presidente Roque Saenz Peña (Còrdoba) también mostró una evolución muy positiva, al pasar del puesto 106 al 59. Los restantes municipios que más posiciones escalaron son: Calamuchita en Córdoba (+41), San Antonio en la costa rionegrina (+39), Tornquist en Buenos Aires (+36) y el municipio de Colón en Entre Ríos (+25). Este último baso mucho su crecimiento en el profundo trabajo que se realizó en relación al turismo.
En el caso contrario, el municipio en donde menos impactó la recuperación económica fue el Partido de la Costa (Buenos Aires) siendo el distrito que más lugares retrocedió (48) para ubicarse en el puesto 151. Bolívar, también en la provincia de Buenos Aires, retrocedió 43 posiciones, pasando de estar entre los primeros 20 municipios (19) a ubicarse en el puesto 62. Tupungato, en San Juan, tuvo una caída de 40 posiciones, retrocediendo hasta el puesto 162. Mar Chiquita en Buenos Aires, cayó 33 posiciones, terminando en el puesto 104 en el primer trimestre del año. Exaltación de la Cruz, también en Buenos Aires, cayó 30 puestos hasta el 169 que ocupa actualmente.
En este contexto, Salto al igual que la mayoría de los municipios bonaerenses quedaron rezagados en relación al crecimiento de otros municipios del país.
septiembre
1
La pena de muerte como norma no sería utópica en la Argentina

Del latín sacrificĭum, un sacrificio humano es la ofrenda de un ser humano a una deidad en señal de homenaje o expiación. En sentido amplio, es toda muerte de una o muchas personas en manos de un tercero o de una institución.
Los sacrificios humanos fueron practicados en muchas culturas antiguas. Se mataba a las víctimas de una forma que pretendía apaciguar a los dioses.
En este contexto, a través del tiempo las realidades se van transformando. Actualmente en la provincia de Buenos Aires y en Salto particularmente, la inseguridad ha crecido en forma notable. La sensación de inseguridad se ha transformado en realidad, y la realidad intranquiliza a toda la sociedad.
Así, la relación entre Estado y sociedad se va deteriorando cada día. Los discursos tienden a ser defensivos, tanto desde lo civil como desde lo público, y muchas vidas quedan en el medio de estos conflictos. La justicia, por su parte, asegura que la principal falla en el sistema se debe a la falta de jueces y de personal judicial que pueda llevar adelante los procesos iniciados contra los delincuentes, por lo que le han reclamado al Poder Ejecutivo que implemente mayor cantidad de fondos para poder tener una Justicia efectiva y de calidad para todos los argentinos.
Desde el ejecutivo se muestran bastante desorientados en relación al tema y desde lo legislativo se encuentran realmente presionados, ya que una gran parte de la sociedad civil argentina pide que la pena de muerte sea una de las formas de castigo penal argentino.
Un trabajo efectuado por la Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales), denominado “Estudio de Opinión Pública en Latinoamérica sobre Gobernabilidad y Convivencia Democrática”, da cuenta del nivel de apoyo que tiene la pena de muerte en nuestro país. De acuerdo a este estudio, el 62 por ciento de la sociedad argentina se muestra de acuerdo a la implementación de la pena de muerte en el país, contra sólo un 38% que se mantiene reacia a está idea.
El Estado es “unidad de dominación, independiente en lo exterior e interior, que actúa de modo continuo, con medios de poder propios, y claramente delimitado en lo personal y territorial”. Por su parte el término sociedad civil designa a la diversidad de personas con categoría de ciudadanos que actúan generalmente de manera colectiva para tomar decisiones en el ámbito público que conciernen a todo ciudadano fuera de las estructuras gubernamentales.
En estos parámetros, el Estado debería ser una especie de Dios dentro de la organización social actual, y la sociedad civil tendría que ser quién le de vida a este Dios. Pero la falta de políticas y de acción ha transformado está lógica y el Estado es quién ahora debe apaciguar a la sociedad civil que lentamente se convirtió en el nuevo Dios de está relación de dominación.
La pena de muerte es sin dudas un sacrificio humano, este está íntimamente relacionado con aquello que no puede -en apariencia- manejar el hombre. Hay desastres naturales y entregamos una vida a los dioses para evitar que sigan existiendo. En este marco, el sacrificio humano es el camino más rápido frente a la sensación de inseguridad y de insastisfacción que sienten los seres humanos. Así, partiendo de la nueva relación que se ha dado entre Estado y Sociedad, y basándonos en las desesperación que la sociedad experimenta en relación al tema de la seguridad, la aplicación de la pena de muerte como norma no sería utópica en la Argentina.
Argentina necesita vivir en forma más segura, la pena de muerte sigue siendo el camino más rápido para solucionar este conflicto político, social y económico. Como ciudadanos y como sociedad no nos podemos permitir seguir desconociendo cosas que están ya sobredemostradas. Por esto, dejemos de allanarles el camino a quiénes siguen tirando la pelota afuera, entremos dentro de la cancha y busquemos como sociedad alternativas que nos permitan salir de esta situación. La inseguridad existe y la pena de muerte no es una salida.
En la edad antigua los pueblos sacrificaban a sus fieles para evitar los desastres naturales, y a su vez generaban por su desconocimiento transformaciones en la naturaleza que lentamente generarían dichos desastres. Con el paso del tiempo los desastres naturales llegaron por obra del hombre, y la muerte de aquellos fieles, en consecuencia, fueron en vano.
Dejemos de provocar desastres naturales y sigamos apostando a la vida.

En enero de 1945, la mayoría de alemanes de entre 17 y 45 años que vivían en Rumanía fueron deportados a campos de trabajo rusos, obligados a colaborar en la reconstrucción de la Unión Soviética tras la guerra como revancha por los excesos del régimen nazi. Basándose en conversaciones con el poeta Oskar Pastior y otros supervivientes de aquellos acontecimientos, Herta Múller ha construido un libro soberbio, inteligente, sutilmente emotivo y absolutamente hermoso.
La novela está dividida en fragmentos muy breves, representando así los recuerdos de Leopold Auberg, protagonista y narrador en primera persona de los mismos. Estos fragmentos dibujan con nitidez la penuria de la vida en el campo, donde los deportados sufrían hambre, frío, enfermedad y maltratos mientras eran obligados a trabajar durísimas jornadas en peligrosas labores. Pero sobre todo reflejan, en oposición o como contraste a esa miseria colectiva, la manera particular en que un ser humano se enfrenta al horror y la propia degradación cuando estos se vuelven cotidianos.
Todo lo que tengo lo llevo conmigo es una muy personal visión de un infierno compartido por muchos, pero convertido para siempre en el universo vital de un individuo. La narración pone de manifiesto la ignominia de la vida en el campo, pero sobre todo evidencia cómo esa realidad afecta a un sujeto concreto: a su pasado, a su futuro, a su cuerpo y a su mente.
La idea de esa individualidad precisa la remarca Müller con una prosa llena de símbolos que aluden a una personalidad nada vulgar, irreductible aun cuando se la encierre en un campo de concentración y se la designe con un número. Cada frase de la novela bien podría ser un verso, y la poesía es capaz de alterar la faz de la realidad. Ese es el mérito de “Todo lo que tengo lo llevo conmigo”: a pesar de las atrocidades que nos plantea es un texto de una hermosura inconmensurable e inquietante, de modo que el horror pasa ante nuestras retinas mientras estamos embelesados por la forma en que Leopold nos lo narra.
De ahí el definir éste como un libro inteligente: a pesar de su temática no es un libro duro, descarnado, sino una novela que rezuma poesía. En ella se envuelve el amargor de cinco años de hambre y trabajos forzados en imágenes sorprendentes que no restan un ápice de crudeza, pero derriten la frialdad de lo que de otra manera podría convertirse en un mero listado de monstruosidades.
Pero Müller consigue que la voz de Leopold Auberg preste un timbre único a la narración: la hace atractiva en cuanto la vuelve singular, al describir un modo concreto de enfrentarse (y evadirse) de la realidad del campo; un modo concreto de comprender cómo esa realidad marcó de por vida una existencia; un modo concreto de nombrar cada objeto, sujeto, sentimiento y pensamiento que el campo albergó o generó.
Y por esa prosa cautivadora y la manera de tratar una (otra) de esas horribles páginas que el ser humano se empeña en escribir, “Todo lo que tengo lo llevo conmigo” merece una especial atención. Una atención que estoy segura de que perdurará en el tiempo, convirtiendo esta obra en un referente.

