El delegado René Almeida Grajeda apuntó que la intención es que el propio productor haga el llenado de este documento para que con su puño y letra indique qué es lo que va a sembrar y, en función de ello, a más tardar a mediados del mes de agosto, cuando se cierra el ciclo de siembras, se tengan cifras reales de la superficie sembrada de cada uno de los cultivos, lo que llevaría a hacer una planeación de los programas de apoyo postcosecha.
Lo anterior, aseguró Almeida Grajeda, sin lugar a dudas servirá para hacer una planeación estratégica y bien estructurada de los procesos de comercialización.
Apuntó que si el productor decide cambiar de cultivo, será necesario que acuda con tiempo a la ventanilla más cercana para reportar su decisión y anotar en su documento el cambio del cultivo. De no hacerlo así, podría perder cualquier derecho de apoyo de los programas tanto de la Sagarpa como de la SAGDR.