En la mesa chica de los agrodiputados hubo acuerdo para impulsar un solo proyecto de ley para la reforma del organismo. La presidencia de la comisión de aspira a tratar cuanto antes la iniciativa para mostrar resultados en el nuevo Parlamento. Fuentes del radicalismo, empero, deslizaron escepticismo dentro del bloque.El comienzo del acuerdo comenzó cuando hace una semana la mesa chica de los “agrodiputados” se reunió para llegar a un acuerdo para emitir por fin un dictamen que pudiera mostrar resultados concretos al esperanzado electorado del 28 de junio de 2009 desde la Comisión de Agricultura.

Ese miércoles Ricardo Buryaile, Ulises Forte y Pablo Orsolini se sentaron a definir un único proyecto que finalmente sea el destinado a la creación de una nueva Oncca. Un nuevo organismo que dista años luz a lo que actualmente se conoce y del cual solamente conservará el nombre.

Las presiones venían de todos lados. Desde las bases que no se conforman con los proyectos de declaración y de resolución que hasta ahora trató la Comisión, sino que aspiran a una legislación concreta que cambie las reglas de juego del kirchnerismo.

Demandas que se amplificaron y mediatizaron desde las cuatro torres de la conducción gremial ruralista cuando en Pringles, tras el paro ganadero, se lamentó que a un año de las elecciones no se haya avanzado nada desde el Congreso.

Se sumó al reclamo sectorial el político. Se sabe que el radicalismo dejó en manos del ruralismo legislativo la Comisión de Agricultura tratando de intervenir lo menos posible en el equilibrio de la Mesa de Enlace cuyos hombres conducen la comisión.

Ante las demandas de Pringles y las críticas, por ahora ligth, por el lento accionar de la Comisión desde la conducción del bloque de la UCR también pidieron que se apurara el trámite. “Queremos resultados”, fue el mensaje que transmitieron los radicales a los legisladores ruralistas.

Así se llegó al acuerdo de un proyecto de ley donde primó la iniciativa de Buryaile, presidente de la Comisión, en contraste con otra iniciativa emanada del bloque de la UCR ingresado por el entrerriano Atilio Benedetti que acompañaron los diputados federados, Ricardo Alfonsín, y hasta el presidente del bloque radical, Oscar Aguad que para no quedarse corto firmó también el proyecto de Buryaile.

La decisión adoptada es que la nueva Oncca será en realidad muy parecida a la “vieja” Oncca creada en 1996 por un decreto de Carlos Menem como organismo desconcentrado del actual Ministerio de Agricultura.

No está de más señalar que todo el poder de control que la gestión K fue construyendo en torno a las exportaciones se reduce con el nuevo organismo solamente a un mal recuerdo. No más ROE de ningún color, ni medidas sorpresivas que afecten la previsibilidad del comercio agropecuario.

Sin embargo, el ideal de organismo que plantea el ruralismo con la nueva Oncca no convive en el espíritu de todo el arco radical, según pudo saber El Enfiteuta. Desde el bloque que conduce Aguad hay quienes opinan que la iniciativa acordada por las entidades “no pasa la aprobación del bloque”.

Una de las principales críticas a la iniciativa se basa en que un organismo desconcentrado, como el que se pretende, limitaría infinitamente el poder de policía de la Oncca, y con ello erigiría un fuerte obstáculo para la fiscalización del comercio.

Hombres que ejercieron la función pública lamentan que por “el mal uso que dio el kichnerismo se da un paso hacia atrás con la creación de una Oncca light, cuando en realidad hay que fortalecer el organismo y no debilitarlo”, dicen basándose en su experiencia como funcionarios del Estado.

La explicación que dan los radicales que se oponen a un desmantelamiento del poder de la Oncca es que bajo el argumento de que el gobierno distorsionó los mercados a través de la Oficina actual, lo que se busca en el fondo es menos control, para que la asignación de recursos vuelva a quedar en manos del mercado, como en los noventa.

No obstante, el proyecto es casi seguro que contaría con el apoyo de otros bloques, como el peronismo que conduce Felipe Solá, la Coalición Cívica, y desde luego el PRO.

Menos probable es que la norma tenga el respaldo de los bloques de la centro izquierda entre los que se encuentra el Socialismo cuyo diputado Lisandro Viale, plasmó la idea de un organismo de control en un proyecto de ley que está en las antípodas del acorado.

Para que la ley de la Oncca sea aprobada primero debe contar con el dictamen de Agricultura y Ganadería, luego el de la Comisión de Comercio, y en tercer término la de Presupuesto y Hacienda.

No está lejos de la presidencia intentar acelerar esos tiempos en un plenario de comisiones para que en un solo acto resuelva un dictamen conjunto y que pase de una vez al recinto. Allí vendrá la hora de la verdad con los votos del pleno de la Cámara. 


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