mayo
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"Buscamos que los consumidores se acerquen al mundo del vino"
“Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma irá a la montaña”. Tras este concepto es que las bodegas están inaugurando tímidamente espacios exclusivos en los principales centros del país. Allí, los consumidores pueden experimentar el mundo del vino de la mano de su marca preferida. Este año, Bodega del Fin del Mundo, lanzó su propio espacio, que incluye un restó en la zona de Palermo – Buenos Aires, llamado “Experiencia del Fin del Mundo”. - ¿Cómo surgió la idea de abrir este lugar en Buenos Aires? Se trata de un espacio de la bodega, abierto al público. Hay muchas bodegas que tienen espacios donde ofrecen catas, actividades, hacen presentaciones, invitan a chefs, etc. Nosotros quisimos hacer algo similar, pero que la gente pudiera entrar y que fuera abierto. Nuestra intención es que los consumidores se acerquen al mundo del vino y a la historia de la bodega. La idea es que quien quiera pasar o sienta curiosidad, pueda entrar, preguntar y degustar nuestros vinos. En definitiva, aprender y disfrutar. También hay actividades con chefs y referentes en cuanto a vino.
- ¿Cuáles son los principales objetivos y beneficios de contar con un restó con el nombre de la bodega?
El objetivo es difundir, dar a conocer la bodega y los vinos. Como es complicado hacer que la gente viaje a la Patagonia y conozca la bodega, decidimos traer una parte de ella a a Buenos Aires para acercarla al consumidor.
- ¿Se trata de una nueva unidad de negocios?
En realidad, el objetivo es que sea una herramienta de promoción de la bodega y sus vinos. A todas las personas que entran se le ofrece una copa de vino y se les habla de la empresa.
- ¿Qué tiene de especial ‘Experiencia del Fin del Mundo’?
El lugar tiene un diseño que permite adaptarlo a diversas actividades, con una barra pensada para degustaciones con capacidad para 20 personas, un salón con capacidad para 30 personas y una parte exterior con otros 20 lugares, perfectamente climatizado y protegido, para quienes prefieren estar en un lugar más abierto al barrio de Palermo, tan de moda hoy. Todo el espacio está revestido con piedras de la Patagonia, maderas y cueros que hacen que sea un lugar íntimo y confortable pero a la vez moderno.
Ma. Soledad Gonzalez