junio
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China, el BCE y los Estados Unidos dieron una inyección de confianza a los mercados globales

Esta vez los inversores tuvieron más de una razón para dejar el desánimo de lado y volver a ilusionarse con la recuperación mundial. Las buenas noticias llegaron desde varios frentes: Asia, Europa y los Estados Unidos. El optimismo que se esparció ayer por los mercados permitió a las Bolsas del Viejo Continente cambiar pérdidas por ganancias y, a contramano de las jornadas previas, finalizar la rueda con mayoría de signos verdes. Wall Street, en tanto, alcanzó su tercera mayor suba del año y contagió su tono alcista a las plazas de la región. En la Bolsa porteña, el Merval cerró la rueda con una avance de 1,99%, en los 2.261,78 puntos, mientras que los bonos crecieron en promedio 1,09 por ciento. La confianza de los mercados estuvo sostenida inicialmente por los datos sobre las exportaciones chinas, que en mayo lograron un crecimiento interanual de 48,7%, lo que significó su mayor repunte en los últimos seis años, y por el incremento de 5% registrado por el PIB de Japón en el primer trimestre. Más tarde, la revisión al alza de las perspectivas de crecimiento de la eurozona para 2010 por parte del Banco Central Europeo ayudó a apuntalar el buen humor de los inversores. La entidad que dirige Jean-Claude Trichet aumentó su previsión sobre la economía de la zona del euro de 0,8 a 1%, pero recortó en tres décimas la de 2011, de 1,5 a 1,2%, debido al impacto negativo que consideró van a tener a largo plazo los planes de ajuste puestos en marcha recientemente por varios países europeos. Asimismo, el BCE decidió dejar sin cambios la tasa de interés de la eurozona en 1% y anunció que otorgará a la banca comercial la liquidez que necesite en las operaciones de refinanciación a tres meses; mientras que el Banco de Inglaterra mantuvo su plan de compras de bonos en los 200.000 millones de libras y su tasa de interés de referencia en 0,5%, su menor nivel histórico. El escenario favorable terminó de completarse con los números de los pedidos de subsidios por desempleo en los Estados Unidos, que la semana pasada registraron su tercera baja consecutiva, al reducirse en 3.000 solicitudes. Todos estos datos alcanzaron para renovar la esperanza de los inversores sobre la recuperación global, luego del intenso desánimo que imprimió en los mercados la crisis de deuda pública que se desató en Europa. Con una suba de 3,72% –su mayor alza porcentual desde hace un mes–, la Bolsa de Madrid registró la mejor performance entre las plazas del Viejo Continente, alentada además por los buenos resultados alcanzados por la subasta de bonos a tres años del Tesoro de ese país. En tanto, el Dax 30 de Francfort creció 1,20% y el FTSE-100 de Londres culminó 0,92% arriba. En la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones trepó 2,76% y, por primera vez en la semana, finalizó por encima de los 10.000 puntos, en 10.172,53 unidades. Por su parte, el S&P 500 y el Nasdaq ganaron 2,95 y 2,77%, respectivamente. La Bolsa porteña acompañó el buen humor neoyorquino. Ayer trece de las quince acciones que componen el Merval cerraron la sesión en verde, mientras que las dos restantes finalizaron con signo neutro. A su vez, los bonos registraron subas de hasta 2,96%, como en el caso del Discount en pesos, a casi una semana de la culminación del canje de deuda lanzado a principios de mayo. Entre los títulos públicos, el mejor desempeño fue para los cupones vinculados al PIB. El warrant en dólares según ley de Nueva York trepó 5,32%, mientras que su par en la misma divisa según legislación argentina saltó 4,64 por ciento. “Hubo un doble efecto para el mercado local, porque replicó con alzas lo que sucedió en los mercados internacionales y eso ayudó a aumentar las expectativas en torno a la aceptación del canje”, afirmó Rubén Pasquali, analista de Mayoral, quien advirtió que los próximos días serán de cautela para la Bolsa porteña debido al vencimiento de opciones.
Fuente: El Argentino