
La situación meteorológica devendrá en días con importantes coberturas nubosas, que en general no dejarán lluvias importantes, pero es posible que en vastos sectores de la franja central del país y principalmente sobre el este, las lloviznas ganen continuidad. Es posible que esta situación continúe hasta las primeras jornadas de la semana próxima. Dentro de este contexto los acumulados mayores se observarían del centro para el sudeste de BA y en algunos sectores reducidos de SF y ER.
Este período húmedo conspira contra el normal avance de las siembras de trigo en el núcleo norte tributario de Rosario. Dentro de este contexto el sudeste entrerriano es el que lleva la peor parte. Recordamos que al desplazarnos hacia el sur, la ventana de siembra es más extendida y estos temporarios excesos de humedad no deberían ser un problema para concretar la implantación, posiblemente con otra elección de híbridos.
La provincia de ER seguramente tendrá un retroceso en el área implantada respecto de la campaña anterior. La Bolsa de Cereales de ER estima que este retroceso alcanzaría un 15 por ciento, lo cual implica que el área a implantar se ubicaría en unas 280 mil hectáreas. Seguramente este retroceso será compensado por la provincia de SF, donde las condiciones de humedad son mejores que las que se presentaban el año pasado. Del mismo modo y aún estando lejos de las condiciones adecuadas de humedad el área triguera puede crecer en el sudoeste de la región pampeana. Si bien las estimaciones privadas y públicas tienden a mostrar un área superior a las 4 millones de hectáreas, todo quedará muy ligado a la concreción de las siembras en el sudeste de BA. Variables no necesariamente ligadas a lo meteorológico mantienen la indecisión entre los productores. Objetivamente puede decirse que mas allá de las deficiencias hídricas que padece la franja mediterránea, las proyecciones del clima avalan un tránsito razonable para la evolución del trigo. Las zonas con buenas reservas prácticamente tienen garantizado el trimestre frío y con algunas lluvias de comienzo de primavera es acertado esperar un aumento de la producción triguera, obviamente la misma quedará ligada a lo que finalmente se implante. Suponiendo rindes medios, es razonable plantear una producción cercana a las 10 millones de toneladas.
Hacia finales del trimestre frío quedará definido el escenario para las siembras de la gruesa. Por el momento ha ganado persistencia un enfriamiento débil en el Pacífico central. Mientras el mismo no gane intensidad es conjetural establecer un riesgo aumentado para las siembras de la gruesa debido a potenciales fallas en la oferta de agua. El escenario Niña viene ganando terreno pero por el momento, este indicador no se instala como un limitante destacado para restringir la implantación de los principales granos gruesos. La salida del invierno con reservas holgadas sobre el este, puede ser una ventaja ante eventuales tardanzas del inicio de la temporada de lluvias del semestre cálido.
Por CCA