Continente de America(Sur)
Colombia
Fenomeno natural
Dale kick en observa,y lee la informacion 
Lunes 9 de Mayo de 2011
Para desgracia de los habitantes de esta población, el agua se ha ocultado en las laderas, montañas y potreros. El terreno se desprende desde sus entrañas, dejando ver fisuras en edificaciones, grandes grietas en los pisos de las casas y calles, árboles y postes inclinados así como filtraciones en la vieja tubería de gres del sistema de alcantarillado.
“Como nuestras cosas no nadan sobre el río Magdalena, nadie nos presta atención”, asegura María José Godoy. “¿Qué pueden hacer el Alcalde o los ingenieros? Nada. El que manda la lluvia es el Señor y los que giran la plata para arreglar esto están muy lejos”, añade esta mujer.
Ingeominas, la Oficina de Prevención y Atención de Desastres del Gobierno Nacional y la Gobernación de Santander, conocen esta situación desde 2009. Desde ese año, se determinaron acciones para mitigar el problema, pero todo reposa en el papel y muy pocas obras se han podido ejecutar por la escasez de recursos de la Administración Municipal.
Expertos descartan que a Suratá le ocurra lo mismo que a Gramalote (Norte de Santander), población que el pasado 19 de diciembre se borró del mapa de Colombia por la acumulación de agua en el su terreno, lo mismo que le ocurre a este municipio santandereano.
El Alcalde y los surateños recuerdan la gran lección que este problema le dejó a todo el país en materia de prevención y control de terrenos con fallas geológicas. Sólo esperan que no les ocurra lo mismo.
La comunidad no quiere ser reubicada, no desea perder sus tradiciones y me-nos desplazarse a nuevas poblaciones, y en el peor de los casos, terminar en viviendas de interés social.

¿QUÉ SUDECE EN EL SUELO DE SURATÁ? HABLAN LOS EXPERTOS
En abril de 2009, un grupo de ingenieros expertos en geotecnia (mecánica de los suelos) de la Corporación Autónoma para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, adelantaron estu-dios en el suelo y zonas aledañas a Suratá, con el aval de la Alcaldía del municipio.
Un año más tarde, los ingenieros concluyeron que el municipio está fundado sobre un coluvión, un terreno conformado por deslizamientos de las laderas de la zona, que se fijó siglos atrás y cuya conformación cuenta con arena fina y arcilla.
“El suelo de Suratá no tiene competencia para soportar ciertas condiciones de variabilidad extre-ma de clima. Es decir, si hay mucha lluvia, el coluvión es bastante susceptible. Como si se presen-tara un sismo, este coluvión es menos resistente para responder a las circunstancias”, asegura el ingeniero Juan Carlos Castro, encargado de la Subdirección Ambiental de Gestión Urbana y Sostenible de la Cdmb.
El ingeniero William Eduardo Cortés Peña, asegura que el coluvión no puede absorber el agua. Ésta se queda en el suelo y por eso, se presenta el proceso de expansión de la arcilla. “Hay una sobresaturación del suelo por el efecto de la lluvia que genera el efecto de reptación; es decir, compresión y expansión del suelo arcillosos, que en este momento genera movimientos y agrietamiento. La tierra se ve cortada y hundida”, añade Cortés Peña.
En el lugar no existe una falla geológica, aseguraron los expertos. Hay que hablar de la existencia de lineamientos; es decir movimientos fragmentados del terreno.
“Una falla geológica es un contacto entre dos formaciones o dos placas en movimiento y que pre-sentan una ruptura. Con las fotografías aéreas que hicimos en la Cdmb, detectamos una posible falla en la zona, pero no hay la certeza; hay que hacer estudios geológicos más profundos y detallados para determinar si en realidad existe”, explicó Cortés Peña.
Los miembros de la Cdmb aseguran que no se puede generar alarmas sobre el destino de esta po-blación. “Decir que Suratá está como Gramalote no es correcto. No veo posible que ocurra la misma situación. Suratá está sobre un coluvión que tiene un movimiento permanente, pero lento. El terreno se mueve centímetros en el año. Lo que hay que tener en cuenta es si los movimientos se acumulan, aparecen grietas especialmente en las edificaciones que están mal construidas”, complementa el ingeniero Castro.

LA ALCALDÍA NO DESCARTA UNA TRAGEDIA
El alcalde de Suratá José Ignacio Echeverrría Ochoa, asegura que el estudio realizado por Ingeo-minas arrojó los mismos resultados que el de la Cdmb. “Cuando el nivel freático aumenta (nivel de las aguas subterráneas), el suelo del municipio tiende a moverse”, explica el burgomaestre.
Una prueba más comprobó la inestabilidad del terreno de este municipio. Hace un año, siguiendo los consejos de la Cdmb, Echeverría Ochoa decidió aplicar un estudio de suelos a un terreno desti-nado para la construcción de un nuevo barrio. El resultado fue el mismo.
Uno de los lugares más críticos es la parte baja del parque principal. “Construí un muro para embellecer la zona y tapar al barranco que comunica al parque con el río Suratá. De este muro sólo queda una pequeña parte. Esa es la prueba de que Suratá se está saliendo de su eje”, asegura el alcalde Echeverri.
El primer mandatario no sabe qué hacer con esta situación. Además, no quiere esperar a que el municipio se desmorone. “Esto ya lo sabe la Gobernación de Santander y el Gobierno Nacional. Nos preocupa que hasta ahora no haya un pronunciamiento serio ante la situación del municipio. La situación es lamentable”, declara el Alcalde.
¿Pasaría lo que mismo que Gramalote? Para José Ignacio Echeverría no sería raro. “Gramalote tuvo más alto nivel freático, es decir, más acumulación de agua, y se corrió más rápido. Eso no quie-re decir que Suratá no tenga el mismo riesgo”, concluye el mandatario.

EL DÍA A DÍA DE LOS SURATEÑOS
Según Andrés Guillermo Parra, ingeniero civil y asesor de Planeación del municipio, muchos pobladores se resisten a creer que los terrenos donde han habitado durante décadas puedan desaparecer.
“Algunos prefieren echar la culpa al vecino, decir que las aguas vienen de casas arriba y no que emergen de sus patios. Lo único cierto es que los daños son cada vez más notorios y dejan ver que el municipio sí se mueve”, comenta Parra.
El barrio El Portal, ubicado en una de las zonas más altas de Suratá, es uno de los más afectados. Las 90 casas que allí se levantaron desde hace más de 50 años para ubicar a los pobladores que lo perdieron todo por una avalancha, están fracturadas, resanadas en distintos lugares, con baldosas levantadas y escaleras en forma de zigzag, pues el movimiento las ha sacado del cami-no.
El Colegio Camacho Carreño tampoco se salva. A pesar de contar un muro de contención para so-portar la estructura, de tener columnas de hierro forradas en concreto y zonas verdes que tratan de agarrar la tierra en movimiento, la edificación poco a poco se está corriendo.
“La mayoría del agua que brota por todos los rincones de Suratá no tiene a donde llegar. También nos preocupa el agua subterránea. La gente manda a hacer pequeños canales y filtros de poca profundidad para que el líquido salga, pero se desbordan”, comenta Parra.
Según este ingeniero, a la comunidad no le gusta hablar del tema, especialmente porque los pre-dios se desvalorizan. Sin embargo, la Administración Municipal, con los estudios en mano, se ha encargado de capacitar a los pobladores. Algunos, añade el asesor de Planeación, han sido bastante receptivos y hacen seguimiento a lo que pasa en sus propiedades.
“El problema puede ser manejado. Algunas zonas deberán ser trasladadas, pero no se requiere que todo el pueblo salga. Las obras para solucionar este problema van desde el cambio de la red de alcantarillado, la ubicación de filtros y la instalación de sistemas de monitoreo del movimiento. Necesitamos recursos”, remata el ingeniero Parra.

SEGUIMIENTO DE INGEOMINAS
De acuerdo a la información suministrada por la Alcaldía de Suratá, Ingeominas realiza seguimiento a estos movimientos desde 1993. El último informe fue entregado en 2009.
La inestabilidad del terreno, la presencia constante de aguas lluvias, las filtraciones y las malas edificaciones, son los principales problemas de inestabilidad de este municipio. La mayor preocupación es que un sismo acelere el desplazamiento del terreno.

Obras que se requieren con urgencia
- La construcción de un sistema de canales para el manejo de aguas y drenajes naturales que se descargan sin control por todo el pueblo.
- La reposición de redes del acueducto y alcantarillado. Es importante que el sistema de redes se ubique debajo del coluvión para que los tubos no se desplacen.
-Monitorear la aparición y evaluación de grietas en las estructuras de las edificaciones. Para esto, ser requiere la instalación de una red de piezómetros e inclinómetros para establecer variaciones de los niveles freáticos y desplazamientos del suelo en el casco urbano.
- Realizar diseños definitivos de las obras de estabilización que ayuden a contener la escarpa.

Características
Superficie: 368 km²
Población: Cerca de 6.500 habitantes
Ubicación: Provincia de Soto
Límites: El páramo de Angosturas y los municipios de Matanza, Charta, California, Rionegro y El Playón.
Dos quebradas, Los Curos y El Torrente, son las que más amenazan el terreno de este municipio. El río Suratá, también lo circunda.
VANGUARDIA


Leave a Reply

Spam Protection by WP-SpamFree