El menor remate de animales obligó a la industria a moderar la producción. La mayoría optó por tener un día menos de faena a la semana. Continuará esta situación en marzo y abril.
La baja en el remate de hacienda vacuna en lo que va del año obligó a los frigoríficos a reducir el ritmo de trabajo, a punto tal que muchos de ellos optaron por tener un día menos de faena en la semana. Esta situación podría continuar en marzo y abril; en mayo, la actividad volvería a la normalidad por una leve recuperación de la oferta de ganado bovino, situación que no se trasladaría a los precios. Así lo aseguran los empresarios de la industria cárnica en Córdoba, quienes descartan que por ahora esto implique problemas con los trabajadores del sector, pero abren el paraguas a una posible utilización de mecanismos como la “garantía horaria”, que impide que los empleados pierdan horas de trabajo por situaciones como estas. Días atrás, el Sindicato de la Carne de Santa Fe advirtió que en esa provincia la baja en la actividad de los frigoríficos pone en peligro la continuidad de 1.300 empleos. En la provincia vecina, la actividad cayó 50 por ciento por la falta de ganado. En Córdoba, la situación es diferente: “La actividad es menor, pero por ahora no se prevén problemas laborales en el corto plazo”, dice el titular del Sindicato de Trabajadores de la Carne local, José Montoya. Por su parte, el director de la Asociación de Frigoríficos Industriales de la Carne (Afic), Daniel Urcía, explica que por ahora el consumo no ha caído de manera importante, pero las previsiones de menores ventas han obligado a los industriales a tener un día menos de actividad en las plantas. Como salida, los frigoríficos aprovecharon el período de vacaciones para reducir la faena y no generar problemas con los trabajadores. Menos producción. El año pasado, la sequía y el cierre de establecimientos ganaderos por la crisis elevó los volúmenes de remates, y por lo tanto de faena de hacienda vacuna, a un nivel récord para las últimas dos décadas: 16,23 millones de cabezas. Los compradores también acompañaron este proceso, elevando el consumo por habitante por año a 72,5 kilogramos, el más alto de la década pasada. Este año, la situación es diferente. Por ejemplo, la cantidad de animales ingresados al Mercado de Liniers muestra caídas de 15 a 20 por ciento en relación con febrero del año pasado. La mayor disminución se registra en el remate de vacas “madres”, que a fines del año pasado llegó a representar más de la mita de la faena. Esto se traslada directamente a la industria. “El problema es que disminuyó la oferta de vacas madres y de novillos pesados en todas las categorías; esto obliga a reducir la actividad”, advierte Urcía. En los grandes frigoríficos, la situación es similar. Eduardo Jensen, director de Hacienda del grupo brasileño Marfrig, aseguró también que la faena cayó 20 por ciento en sus cinco frigoríficos, incluidos el cordobés Estancias del Sur. Según Urcía, la situación recién se normalizará en mayo, cuando los animales que entraron para engorde a los feedlot en diciembre estén listos para la faena. “Esto no se puede seguir arreglando con vacaciones; seguramente algunos comenzarán pedir la ‘garantía horaria’ en semanas más”, explica Urcía. Claves del mercado Hacienda en pie. Mercados de hacienda, como el de Liniers, registran caídas interanuales de 15 a 20 por ciento en el ingreso de animales. En este marco, los precios entre diciembre y enero aumentaron hasta 50 por ciento. Faena. La falta de oferta de animales hizo que la actividad en frigoríficos bajara 20 por ciento. Los precios de la carne subieron hasta 40 por ciento. Estancias del Sur El grupo brasileño Marfrig está poniendo en marcha un plan para incrementar entre 35 y 40 por ciento la faena de su frigorífico Estancias del Sur, que actualmente se ubica entre las 10 y 11 mil cabezas mensuales. Así lo aseguró el gerente de Planeamiento del grupo, Martín Carignani. Fuente: La Voz del Interior

