La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) denunció
la “enorme transferencia de recursos que van desde la producción” al sector de la molinería.


En un comunicado, la entidad aclaró “la realidad del sector agroalimentario frente a las difusas declaraciones de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner”.

En una cena realizada el 9 de noviembre “por la industria molinera, la Señora Presidente afirmó que el Estado no subsidia a dicha industria como sí se hace en otras actividades, destacando la alta competitividad de dicho sector”, señaló CARBAP.

“Lo que la Presidente decidió no informar es que dicha competitividad se basa en los últimos años, la cual se ha conseguido por la enorme transferencia de recursos que van desde la producción a dicho sector”, aseguró la institución que dirige Pedro Apaolaza.

Para CARBAP, la prueba “más contundente de ello” es que mientras los molinos harineros “festejan” su “tercer o cuarto lugar como productores mundiales de harina” y declaran que “en los últimos 5 años han tenido el mayor incremento en toda su historia, con un crecimiento acumulado de un 32%”, la “última cosecha de trigo en la Argentina fue la peor en más de cien años”.

“Las perspectivas para la implantación actual son pésimas, poniendo en peligro incluso el abastecimiento interno”, se destacó. La entidad señaló en la misma comunicación que entiende “perfectamente la importancia de agregar valor a los productos primarios y los beneficios que esto significa para el país”.

“Pero creemos también que dicho proceso se debe dar en el marco de relaciones de rentabilidad equilibradas entre los diferentes actores de la cadena para no generar situaciones injustas de privilegio que deriven en una mayor concentración económica”, señaló. 


Leave a Reply

Spam Protection by WP-SpamFree