Uno de los principales motores de la economía nacional está en máximas revoluciones: el campo. En una campaña con rindes excepcionales de soja, que incluso están superando las proyecciones que de por sí eran muy optimistas, el país entero se prepara para recibir los beneficios económicos que aportará el sector agrario. Fuente: La Opinion de Pergamino
Pergamino, una ciudad rodeada de campos con soja, ya siente el impacto positivo de este fenómeno, porque múltiples actividades comerciales, industriales y de servicios se potencian cuando el campo anda bien.
Por estos días, por ejemplo, es incesante el tránsito de camiones por las rutas de la región. Se estima que unas 20 mil unidades están transportando del campo a los acopios o a los puertos la excelente producción de “oro verde” que se registra este año. En una imagen impactante, la mitad de esos camiones se pudieron ver haciendo fila la semana pasada en la zona portuaria de Rosario.
También por el buen momento del campo se reactivan emprendimientos de todo tipo, entre ellos los inmobiliarios. Bajo la figura de fideicomisos, por ejemplo, hay agentes que proyectan edificios para que la gente del campo tenga una opción tentadora para invertir, o al mismo tiempo productores, contratistas o personas vinculadas al sector agrario arman sus propios emprendimientos para concretar una inversión “segura”.
En nuestro país el campo dinamiza la economía y este año como la situación viene con viento de cola, es para celebrar y al mismo tiempo para que todos entiendan que de las buenas cosechas depende en gran parte el bienestar de los argentinos.