
A nivel mundial, sigue avanzando la aprobación de eventos biotecnológicos para abastecer a los productores de herramientas que permitan aumentar la productividad. Pero mientras Brasil y Estados Unidos lo hacen proactivamente, la Argentina, que sigue en “política espejo” con la Unión Europea, se ha quedado relegada algunos pasos.
Recientemente, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, según su sigla en inglés) desreguló el evento MIR162 (o Agrisure Viptera), de Syngenta, que combinado con el evento apilado Agrisure 3000GT permite un amplio control de insectos y tolerancia al glifosato.
Este evento ya fue aprobado en Brasil (en noviembre de 2009) y en Canadá (hace diez días).
En Argentina fue evaluado por el SENASA y está siendo revisado por la Dirección de Biotecnología del Ministerio de Agricultura de la Nación; pero se espera que recién para el segundo semestre de 2010 se instale en la Dirección de Mercados del Ministerio.
Cuando llegue a esa instancia, la discusión se centrará en que la Unión Europea no tiene aprobado este evento.
El problema radica en que Argentina, a diferencia de lo que ha hecho Brasil, mantiene una política “espejo” con los eventos aprobados por Europa, que ha mermado las desregulaciones.
A Brasil, su decisión le ha permitido superar en los últimos años a la Argentina en la aprobación de eventos OGM y en el área con transgénicos.
Desde la industria semillera creen que la discusión sobre los pro y los contra de seguir con la política espejo se dará en breve entre los distintos actores de la cadena. Por otro lado, se prevé que ya este año, cuando Brasil vuelque al mercado maíz con este evento, la Unión Europea tendrá que evaluar qué hace.
Clarín