El pasado 14 de abril, el Proyecto Regional Porcino del Centro Regional Buenos Aires Norte del INTA, llevó a cabo una reunión por medio de la cual se analizó el avance de las actividades propuestas para el primer año de dicho plan.

“Lo que pretendemos es que las actividades de transferencia de tecnología no queden libradas al criterio de los asesores o profesionales, sino que lleve adelante una actividad coordinada detrás de los objetivos que definimos en su momento” comentó el Med. Vet. Pedro Goenaga referente del Proyecto Regional Porcino con sede en el INTA Pergamino.

La reunión giró en torno al manejo reproductivo tendiente a mejorar los índices de preñez en tres puntos: identificación de las madres; registros, toma de información elemental; y nivel sanitario.

“El objetivo del Proyecto para fin de año es que los productores de los Grupos de Cambio Rural tengan su plantel de madres completamente identificados como punto básico fundamental para desarrollar las sucesivas actividades de tomas de datos y registros. Sin toma de datos no hay perspectiva de mejoras” explicó el especialista.

Con experiencia

Porcinos 25, es un Grupo de Cambio Rural compuesto por diez productores del partido de 25 de Mayo que desde hace cuatro años trabaja conjuntamente para mejorar su accionar. El Ing. Agr. Ignacio Feola es el asesor de dicho grupo y comento que en los años de trabajo “se mejoró mucho técnicamente. Tal vez los productores no hagan tantas cosas como las que saben, pero las conocen en alimentación, sanidad, manejo, instalaciones”.

-¿A qué se debe esta particular cuestión?

-Son múltiples factores, el principal es que este grupo no tienen como actividad principal a los porcinos. Eso complica mucho para que pueda llevar todo lo que sabe a la práctica.

A la hora de analizar sobre la pertinencia de la realización de una metodología común para los registros de información indicó que “estamos llevando planilla de registro desde el mes de mayo de 2009, tuvimos un intento en 2006 pero no lo pudimos concretar. Ahora sí se está en camino, es importante el uso de registros, pero también hay que plantear acciones que sirvan y que se puedan llevar a la práctica, de lo contrario sería muy difícil que esto llegue a buen término”.

Abriendo camino

Néstor Tiberi es productor de Máximo Paz y es uno de los miembros del Grupo Producer que desde hace seis meses nuclear a nueve productores de la zona de Máximo Paz, Santa Teresa y Peyrano.

En el marco de la reunión, este entusiasta santafecino destacó que “aspectos a corregir hay muchísimos, actualmente estamos haciendo hincapié en la identificación de animales y en los registros que nos permitan ver dónde está parado el productor en cuanto a productividad y costos, esto es elemental y es un problema generalizado”.

Según Tiberi, esto se debe básicamente a que el pequeño productor trata de manejar varias actividades, “no tenemos a los cerdos como actividad principal, esta necesidad de hacer de todo un poco para subsistir hace que la producción de cerdos este un tanto descuidada”.

Pero a su vez fue optimista al remarcar que “la actual situación de carne de cerdo, que ha tomado auge sumado a la escasez de la carne vacuna, llega al productor y hace que pongamos un poco de mayor atención”.

-¿Qué consideración hace sobre este proyecto propuesto por el INTA?

-Es valioso lo que hace INTA, y nuestros asesores, lo que más se rescata es este espacio de intercambio de ideas, entre todos, productores, técnicos, asesores, así surgen montones de problemas pero también muchísimas soluciones y eso es para nosotros muy valioso.

Este grupo de Santa Fe es asesorado por la ingeniera agrónoma Luciana Endreisi quien explicó que los principales objetivos que actualmente persiguen son terminar con la falta de conocimiento de las condiciones de los establecimientos de los productores: “A partir de allí llevamos a cabo charlas en cuanto a gestión de empresas en general que les permitiera al productor comenzar a verse como empresario dejando de lado la visión de un productor común, más que nada porque manejan una diversidad de actividades importantes y necesitan saber claramente cuál es el margen de ganancia que le otorga cada una de las acciones que llevan a cabo”.

Ordenados

Otra de las voces oídas en el encuentro fue la del ing. Agr. Pedro Salas, coordinador del Grupo de Cambio Rural El Arbolito que se iniciara en los inicios de 2009.

“El Grupo lleva a cabo distintas tareas la principal son reuniones mensuales con los productores del grupo, donde intercambiamos experiencias, se abordan temas técnicos de transferencia sobre los cuales hacemos hincapié y además hacemos visitas a cabañas de otros colegas, o participamos en eventos del rubro” describió Salas.

Salas, coincidiendo con la mayoría de los presentes destacó sobre la necesidad de generar un ordenamiento del productor. Sobre esa línea y consultado en cuanto a la gestación de una metodología común explicó que lograrlo será un “desafío producir este cambio de visión de éste pequeño productor o chacarero a empresario PYME”.

-¿Cómo respondió el grupo ante esa posibilidad?

-El desafío sale de ellos mismos, y las respuestas son dispares, algunos ya venían trabajando con registros, los más reacios a adoptar esto son los productores de menor escala, aunque el cambio no esté supeditado a esa escala sino más bien a una cuestión de interés personal.

-¿Y cómo se logra mostrar al productor más reacio sobre lo útil de esta forma de trabajo?

-Es un trabajo de mucho convencimiento, de docencia si se quiere, tratamos de transmitir que el productor vea los resultados para que puedan implementar esta metodología de trabajo que les va a permitir ver dónde están parados y que vean que esto es una herramienta que les permitirá tomar decisiones.

El Proyecto Porcino

Los objetivos de largo plazo del Proyecto Porcino apuntan a transferir la tecnología adecuada para la producción de cerdos en escala moderada, “la cual difiere mucho de la que se divulga por medios masivos basada en altas inversiones, gran escala y exagerado confinamiento. Lo que propone INTA es completamente distinto, tiene otras características, accesible a productores de mediana escala, con inversiones menores. Contempla aspectos importantes para el futuro como el énfasis en la calidad del producto; las cuestiones relativas a bienestar animal, producir sin drogas ni antibióticos; y ser respetuosos de condiciones mínimas de cuidado del ambiente.

Además propone el establecimiento de genuinos productores rurales que pueden llevar la actividad en el campo, ser un sustento para las comunidades rurales en las que viven en lugar de ser desplazados por las grandes industrias” manifestó Goenaga.
Fuente: Cadena 3 


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