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Viernes 29 de Julio de 2011
La investigación que se inició en septiembre de 2010 para detener a los autores de un incendio forestal en la sierra del Molino, en Caravaca (Murcia), ha permitido acabar con una amplia red delictiva que se dedicaba a la compra-venta ilícita de cobre, con 24 detenidos.El incendio, que se inició el 7 de septiembre de 2010 en dos puntos distintos de la sierra del Molino, quemó más de 600 hectáreas y los cientos de personas que trabajaron en su extinción tardaron diez días en sofocarlo.
Las investigaciones del Seprona de la Guardia Civil llevaron a la detención de dos españoles residentes en la zona como presuntos autores de este y otro incendio forestal en la vecina sierra del Puerto.
En el seguimiento a los sospechosos antes de la detención, los agentes descubrieron a uno de ellos cuando entregaba una gran cantidad de cobre en una chatarrería de Cabezo de Torres, cerca de la capital murciana.
A raíz de esa localización se registró la chatarrería, donde se incautó gran cantidad de documentación, más de 10.000 kilos de material de cobre y se detuvo a cuatro personas, dos de los administradores y dos empleados.
Un negocio para ladrones de cobre de cuatro provincias
El negocio era el “mayor centro de compra-venta ilegal de cobre la Región de Murcia”, según la información facilitada por la Guardia Civil, al que acudían vendedores no sólo de Murcia sino de Alicante, Almería y Albacete.
Un centenar de los proveedores tenía antecedentes por delitos contra el patrimonio, según la documentación incautada y uno de los arrestados como autor del incendio había hecho hasta 40 entregas de cobre.
Durante 2010 la chatarrería había suministrado 160.000 kilos de este material a diversas fundiciones españolas que desconocían su procedencia, y a su vez, lo exportaban a países como China o India.
Todo ello ha puesto al descubierto que los detenidos prendían fuego al monte para despistar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que acudían al incendio, para, mientras tanto, perpetrar los robos “con tranquilidad”.
Con esta operación, denominada “Molino”, se han esclarecido 68 delitos de robo de transformadores eléctricos, cableado de alumbrado público o privado, de ferrocarril, telefonía, maquinaria industrial y doméstica, cometidos en fincas agrícolas o ganaderas, casas de campo, viviendas en construcción, polígonos industriales o vías de comunicación de 14 localidades murcianas.