El feedlot tiene tres factores estructurales: cómo compra, cómo vende y la eficiencia de conversión de los animales que lo pueblan. El ternero destetado precozmente aporta a los tres factores. Las condiciones de compra son más negociables por la cantidad de alternativas que se ofrecen al comprador y al vendedor. Los sistemas tradicionales de capitalización hoy tienen expresiones que ni hubieran sido soñadas hace algunos años. Esta flexibilización de condiciones es relevante en un sector descapitalizado. La venta se ajusta a una de las definiciones que se dan de “marketing”: vender con precisión. La expansión del mercado de terneros para consumo (en especial terneras) en los supermercados es un indicador que esta categoría apunta exactamente a lo que quiere el consumidor por terneza principalmente, pero no le van en zaga el tamaño de los cortes y varios otros atributos de calidad de la carne. La eficiencia de conversión es la diferencia fundamental con las otras categorías. De allí la preocupación de quienes se abastecen de animales por comprar un ternero de un peso determinado, pero ajustado a la edad. Dos terneros pueden pesar 120 kilos cada uno, uno como consecuencia de un destete precoz seguido de un manejo correcto y el otro reflejando las penurias que pasó al pie de la madre. ¿Por qué le preocupan al comprador? Porque la eficiencia de conversión de ambos es completamente distinta como lo es también la seguridad de una terminación correcta con el peso de res admitido para la categoría. En definitiva: la seguridad de abastecimiento en tiempo y forma a la boca de expendio. ¿Por qué el destete precoz en los feedlots coyunturales? Este es el verdadero disparador de la expansión de los feedlots que tiene su origen en el destete precoz, no solamente en las áreas tradicionalmente agrícolas donde la disponibilidad de alimento es una razón sólida para instalar un feedlot, sino en las áreas marginales para la agricultura o, por lo menos, para la agricultura tradicional. Basta pensar que si se logra con esta categoría una conversión de 4 a 1 (cuatro kg de alimento por un kg de peso vivo) hay que elegir entre transportar cuatro veces un producto de menor valor unitario o una sola vez un producto de mayor valor unitario. La decisión lógica es tan obvia que el feedlot desapareció de algunos estados de los EE.UU. Aquí aparece otra razón muy fuerte especialmente para explicar la expansión de los feedlots coyunturales pero también válida para los feedlots estables.
La producción de terneros para consumo se hace, en gran parte, con terneros destetados precozmente. El engorde de terneros no es una forma habitual de producción de carne en otros países y se lo hace con un importante aporte de tecnología local, de allí parte de las razones de su agresividad en el mercado. Si se hace con terneros destetados precozmente se está utilizando una tecnología desarrollada y adoptada masivamente sólo en Argentina. Se está utilizando un doble aporte de tecnología propia y eso le da competitividad en el mercado. Volviendo a los feedlots coyunturales, ¿por qué? En situaciones como la que hoy vive el Litoral es elegir entre salvar la producción actual de terneros o de parte de ellos y la preñez de la vaca. Esto, en otros términos, es salvar la producción del año próximo.
El ternero destetado precozmente con un manejo correcto es un animal manso que no requiere un período de adaptación al feedlot. Sale del corral de prefeedlot y de allí a los corrales definitivos sabiendo comer y con una mansedumbre total. Esta última característica, sumada a la cantidad de alimento que consume, facilita las cosas y se puede hacer con instalaciones precarias.
Quien así comenzó encontró una huella nueva para transitar. Descubrió mercados próximos que desconocía (porque no existían tampoco) y entonces se decidió a ir mejorando la precariedad inicial de sus instalaciones y hoy encontramos feedlots no demasiado sofisticados, pero eficientes, en muchos lugares del país, que comenzaron así. Cuando mejoró las instalaciones descubrió que también podía incorporar otras categorías y así siguió el proceso. Esos feedlots instalados en áreas tradicionales de cría pueden no cumplir con toda la lógica de economía de fletes pero están dando salida a subproductos locales de la agroindustria y a producciones de granos que no tenían mercado local, incentivando su expansión.
Además cumplen con el objetivo imprescindible de los sistemas de la cría vacuna: diversificar mercados. Pero, por sobre todas las cosas, aumentan la eficiencia del sistema de cría modificando drásticamente el porcentaje de preñez de los vientres incluso en las condiciones ecológicas más adversas. La alternativa al desarrollo de feedlots coyunturales es del pie de la madre a la culata del camión, que hoy es una técnica generalizada, y quien este último tiempo ha transitado la Ruta 14 se habrá encontrado con filas de camiones de simple y doble piso cargados de terneros rumbo a áreas climáticamente más favorecidas que van con destino a pastoreo o a los feedlots convencionales.
El personal que maneja hasta 400 terneros destetados precozmente a corral necesita una adecuada capacitación y los empresarios que salieron a buscar nuevos insumos, nuevos mercados y que se las ingeniaron para montar un feedlot coyuntural con una inversión mínima desarrollaron un aporte tecnológico fundamental.
Con esa iniciativa y agilidad empresaria generaron nuevas oportunidades laborales, la retención de personal capacitado, un importante mercado de insumos tanto alimentarios como sanitarios, de transporte, etcétera. Estos feedlots coyunturales fueron y son viables, pese a que no cuentan con una unidad de producción de alimentos basados en alimentos de alto nivel energético o proteico. Eso fue posible por la feliz iniciativa de fábricas de alimentos balanceados tanto tradicionales como nuevas que colocaron en el mercado premezclas que facilitan la incorporación de insumos locales con una adecuada complementación y tradicionales empresas agroindustriales que modificaron el tratamiento de los subproductos para ponerlos al alcance de estos emprendimientos. Por eso los feedlots coyunturales han tenido y tienen un signficativo efecto multiplicador en las economías regionales. Una vez más la realidad superó a la lógica.
Ingenieros Agrónomos Ariel R. Monje e Ignacio O. Galli