A pesar de las altas variaciones y de no cumplir en muchos casos con las promesas de rindes estimados y con las expectativas, a nivel regional la producción sojera 2009-2010 no deja de ser una muy buena campaña. Este calificativo de muy buena lo logra si se la compara con los efectos negativos de la pronunciada sequía que afectó a la zona (y a buena parte de las zonas agrícolas del país) durante el ciclo agrícola pasado, los que se hicieron sentir en rendimientos de 16 a 17 quintales por hectárea.
En la zona de Pergamino el avance de cosecha de soja de primera es del 98%, por lo que este fin de semana estaría finalizando. Con un promedio de rendimiento nacional aún elevado (32,7 qq/ha), alentado por los buenos resultados de las primeras recolecciones en las regiones NOA, NEA y sudeste bonaerense, según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, esta semana la cosecha permitió acumular un volumen parcial superior a las 33,5 millones de toneladas. Dicho volumen, resultante de la recolección de más de la mitad de la actual área apta, ya sobrepasa en un millón y medio de toneladas a la producción final registrada durante la campaña 2008/09 (32 millones) y permite sostener la proyección de la entidad de producción final para el presente ciclo en 54.500.000 millones de toneladas.
El análisis de los técnicos sobre la campaña de soja marca la alta variabilidad de rindes obtenidos en la zona. Si bien el promedio esperado es de entre 35 quintales por hectárea (qq/ha) y 40 qq/ha, el daño sobre el rinde potencial que dejaron las enfermedades y el problema de anegamiento se notan en las diferencias de productividad entre los lotes bien monitoreados y controlados, y los de pendiente y de posiciones topográficas planas o bajas.
Marcos Antonio Rodríguez, jefe de acopio del Centro de Desarrollo Cooperativo ACA Pergamino, aseguró a LA OPINION que los rindes promedio de la soja cosechada en el Partido de Pergamino oscilan entre 35 y 40 qq/ha, “que son muy buenos”.
En la soja de segunda, cuya superficie es de menor importancia en relación con otros años respecto de la soja de primera, se manifiestan problemas en los resultados de productividad unitaria.
“Respecto de la soja de segunda ya comenzaron a levantarse algunos lotes, estimo que la cosecha avanzó un 10 por ciento de la superficie, con rindes bajos básicamente porque hubo muchos campos encharcados. Las producciones oscilan entre 23 y 25 quintales por hectárea, aunque no creo que sean la totalidad porque recién comenzó la cosecha”, agregó Marcos Rodríguez.
Los que sembraron en fecha están arrojando valores de trilla entre los 25 a 30 qq/ha, con pocos lotes que se descuelgan con marcas de 35 qq/ha. “Queda la soja sembrada tarde, en enero, que aún está en estado R7 y prácticamente está a la altura de la paja de trigo”, comentan sin expectativas productores y asesores.
“Esta campaña no es mala, la del año pasado fue muy pobre, con un rinde promedio que estuvo aproximadamente en los 20 qq/ha, mientras que en la que finaliza se duplicaron los rendimientos”, aseguró Marcos Rodríguez.
La gran cosecha maicera desde el punto de vista productivo, a pesar de la baja superficie sembrada a nivel local, arrojó rendimientos que van de muy buenos a excelentes. En el Partido de Pergamino se cosechó prácticamente la totalidad de la superficie sembrada con maíz, con un rendimiento promedio del orden de los 95 a 100 quintales por hectárea, duplicando la producción media del ciclo 2008-2009. Cabe recordar que en la campaña pasada la sequía también afectó al maíz, lográndose en la zona un promedio de 55 qq/ha.
Respecto del nuevo trigo, la superficie se sostendría para respetar la rotación con gramíneas y las condiciones de humedad en el perfil son muy buenas. En cuanto a costos, se calcula que un planteo de alta tecnología en el área de Pergamino ronda en un cálculo preliminar en alrededor de los 250 u$s/ha para campo propio.
Como novedad, el jefe de acopio del Centro de Desarrollo Cooperativo ACA señaló: “Estamos sorprendidos porque en los últimos días, ante un mayor movimiento en los valores de trigo, había mucha mercadería en los campos y ahora estamos acopiando una cantidad inusual, algo que no es habitual para esta época del año”.
“El Niño” se despide
Contrariamente a lo que es usual, “El Niño 2009/2010” se está despidiendo en forma relativamente pacífica. El informe climático semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, elaborado por el especialista en agroclimatología Eduardo Sierra, señala que a partir de mediados de marzo la intensidad y frecuencia de las precipitaciones se moderó considerablemente, no sólo en Argentina sino también en Paraguay, el sur de Brasil y Uruguay, permitiendo que los grandes ríos de la Cuenca del Plata volvieran a sus caudales normales, reduciendo el riesgo de inundaciones, y favoreciendo el avance de la cosecha en la mayor parte del área agrícola del Cono Sur. Sin embargo, el proceso no está exento de algunos riesgos. Aunque, aparentemente, “El Niño” ya no posee energía suficiente como para causar fenómenos en gran escala, aún conserva una dosis de energía residual que se está liberando bajo la forma de tormentas que abarcan extensiones reducidas pero producen fuertes vientos y granizadas intensas.
Del informe climático de la Bolsa de Cereales se desprende que esta semana comenzará con una vigorosa entrada de vientos del sector sur que provocará un marcado descenso de la temperatura sobre parte del centro y casi todo el sur del área agrícola nacional, causando el riesgo de heladas localizadas en gran parte del área afectada, y riesgo de heladas generales en las zonas serranas. Las precipitaciones se concentrarán sobre el extremo norte del área agrícola nacional con valores escasos sobre la mayor parte del resto.
Fuente: La Opinion de Pergamino