El grupo Marsans recibió ayer un doble revés.
La empresa española que aún es dueña de Aerolíneas -ya que aún no hubo expropiación formal por parte del Estado argentino- no podrá vender pasajes aéreos y su compañía Air Comet entró en concurso de acreedores.
Según el diario La Nación, la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) retiró a la agencia de turismo española Viajes Marsans la licencia para vender pasajes de avión.
IATA exigiría un aval de 20 millones de euros para devolver la licencia y cobra un canon a las agencias por los servicios prestados por sus aerolíneas asociadas. Fuentes del grupo se mostarron sorprendidos: “Es extraño. Estamos al corriente del pago”.
“Estamos viendo qué hacer para desbloquear” la situación, añadieron las mismas fuentes de la compañía, de la que son propietarios Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, también copropietarios de la aerolínea Air Comet, que ayer fue declarada en concurso.
Acreedores
Según la justicia española, Air Comet acumula una deuda de 310 millones de euros, casi el doble de lo anunciado inicialmente. La compañía no tendrá previsiblemente activos para pagar la totalidad de sus deudas, ya que el valor provisional de sus bienes asciende a 84,5 millones de euros. Esta cifra cubre el 27 por ciento de la deuda que mantiene con proveedores y entidades financieras y con las propias empresas del grupo Marsans, que suman 160 millones de euros. Frente a este escenario, ayer el grupo español Batallajuanola, que representa al fondo Real Estate Distressed, retiró su oferta por la aerolínea, según la agencia EFE.
Los empleados y afectados por el cierre de la compañía tendrán un mes para realizar sus reclamos una vez que se publique la resolución judicial en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Fuente: LPO