septiembre
14
Los precios de la soja y el maíz en los próximos días

Se trata de una demanda atemorizada frente al cuadro mundial que tiende a retraerse en espera de tiempos más claros.
La suave, pero visible recuperación de la moneda norteamericana y el petróleo desinflado han permitido leves baja.
Confirmándose las sospechas de reducción tanto en la producción esperada como en los rendimientos del maíz, el USDA acaba de dar a conocer sus estimaciones para EE.UU. con una baja en ambas cuestiones.
Respecto a lo publicado en agosto, el Organismo estima que habrá una rebaja del 3%. La cosecha se estima, entonces, en no mucho más de 300 millones de toneladas. Sería así una de las más reducidas de los últimos años.
A su vez, calcula una baja en el rendimiento por hectárea, no sólo respecto los cálculos de Agosto sino también a los volúmenes obtenidos en la campaña anterior. De esta forma, el rendimiento unitario será el más bajo registrado desde el año 2005.
De esta forma, resulta casi imposible que se revierta el cuadro tan ajustado de oferta y demanda mundial, básicamente, por las dificultadas atravesadas por el maíz estadounidense en uno de los veranos más calientes de las últimas décadas.
El inusual calor registrado y la escasez de lluvias han dejado sus secuelas.
Con relación a la soja, el cuadro es algo mejor pero no tanto. El USDA ha estimado un volumen de cosecha en 1% superior a lo previsto en Agosto, pero claramente inferior a lo recogido en el año anterior. En este sentido estima una caída del 7%. El organismo ha realizado un recuento de vainas inferior a lo visto el año pasado y con plantas con menor desarrollo.
A la luz de estos números, deberíamos estimar un mercado sostenido, al menos para el maíz.
Obviamente, el cuadro se refiere a los precios FOB, para el caso del cereal. Porque una vez establecidos los precios en el mercado interno sufren el castigo de la irracional intervención que puede favorecer a determinados eslabones ligados a la industria aceitera, el etanol y a quienes engordan ganado con granos, en desmedro del eslabón de la producción maicera.
Para el caso de la soja, el precio internacional determina casi directamente el valor en el mercado local, una vez descontado el derecho de exportación. Habrá que ver cómo sigue éste una vez instalado el nuevo gobierno argentino, dada la anunciada decisión de “profundizar el modelo” por parte de quienes se vislumbran como ganadores en la próxima elección.
Quizás éste sea el elemento más preocupante para los próximos meses. Más aún que la incipiente seca que amenaza establecerse durante la primavera local.