
Margarita Stolbizer visitó Salto, realizando una gira por diferentes localidades de la Segunda Sección Electoral. Los militantes del FAP la recibieron con música a cargo del grupo PK2, tortas fritas, mate y banderas. El encuentro, tal como estaba previsto, se realizó en Plaza San Martín, cerca de las 17.30 hs. La sorpresa de la jornada fue el “Lechón” Pomillo que participó del evento tras ser invitado por el grupo PK2.
Luego de unos mates, de baile y regocijo, llegó el momento de los discursos. En este marco, los principales oradores fueron: Patricia Soria, Charly Arbuatti, Fernanda Antonijevic y finalmente Margarita Stolbizer.
Margarita, algo relajada por la informalidad de la reunión dijo “me parece que los votos que vinimos a buscar a Salto los vamos a perder por haber cortado esta onda musical para dar un discurso, por eso la voy hacer muy corta”. “Nosotros hemos decidido conformar una nueva herramienta política, para producir en la Argentina no solo un cambio electoral y político sino un cambio ético y cultural”. “El pueblo argentino debe recuperar la identidad y la idea de igualdad como base para la construcción de una sociedad, recuperar la idea de justicia social. Esa fue la riqueza más importante que la Argentina supo construir, la que inculcaba el trabajador de la tierra y de la industria a sus hijos; la idea de la educación y el trabajo como herramientas de cohesión social”. “No es progresista ir a sacarle al campo para darle a los grandes grupos económicos, que se quedan con los grandes subsidios de la Argentina. Eso es estrictamente conservador. Porque la hipocresía discursiva de este gobierno no ha sabido modificar ni una sola ley de nuestro sistema impositivo y por esa razón los que más han ganado todo este tiempo no son los que producen sino los que especulan con su plata depositada en plazos fijos en el exterior. Estas son las cuestiones estructurales que tenemos que cambiar”.
Y agregó: “no hay que dejarse engañar por las cosas que nos cuentan de un gobierno que se pone traje de progresista pero que ha transferido como nunca en los años de la Democracia en la Argentina el resultado del trabajo del pueblo a manos de los grandes grupos económicos, dentro de los que están ellos mismos. Porque los patrimonios que más han crecido incluyen antes que nadie a los funcionarios de este gobierno”.
Casi sobre el final del discurso, la candidata a Gobernadora por el FAP habló de los cambios que se dieron dentro del frente y señaló que “tienen que ver con la honestidad como piso, y con la ética como elemento motivador de la lucha política. No es la ética de cualquier sector. La ética de la derecha es la que se escandaliza buscando medidas de ajuste y se escandaliza por las cuentas y reclama transparencia. La ética de los sectores progresistas es la que siente la misma vergüenza frente al a corrupción como frente al a miseria y la pobreza extrema. Esas cuestiones y esos cambios se gestan desde abajo, desde la propia gente. Tenemos la responsabilidad de construir una Argentina distinta y no la honestidad pensada como honestidad individual sino desde la práctica política”. “Es honesto también reconocer cuando las cosas están bien y es honesto denunciar con firmeza cuando están mal”.
“Y es honesto no hacer campaña electoral vendiéndose como una mayonesa, y es honesto no hacer campaña electoral sacándose fotos con las víctimas del dolor. El aprovechamiento del dolor ajeno es la base de la deshonestidad de los políticos que no podrán hacer en su gobierno una cosa distinta a la que hicieron en su campaña. Estamos construyendo un nuevo tiempo, cada uno de nosotros tiene hoy un papel trascendental que no se agota el 23 de octubre en una elección”.