
El presidente de Milkaut S.A., Hugo Bidart, negó que la empresa ya haya acordado el traspaso de la mayoría accionaria en poder de los socios de Asociación Unión Tamberos con alguno de los 6 oferentes que se disputan la compra de la usina con sede en Franck, provincia de Santa Fe.
“Hoy por hoy lo que podemos decir es que todavía nosotros no hemos firmado ni hemos votado por ningún oferente; no hemos firmado ninguna exclusividad ni nada por el estilo y estamos en ronda de conversaciones con todos los oferentes para ver cual es el mejor candidato”, afirmó el directivo, ante la versión periodística de que la operación de venta ya estaría cerrada con el Grupo Chemo, que Argentina es accionista de Biogénesis-Bagó.
En su edición de hoy, el diario El Cronista Comercial da por hecho el acuerdo en una nota en la cual el CEO del grupo, Manuel Sobrado, asegura: “Nuestro plan es inyectar dinero que de tranquilidad financiera y que nos de la posibilidad de crecer”. Incluso también se permitió adelantar que a la firma le interesa el mercado interno, que apuntarían (en caso de quedarse con la láctea) a “diversificar productos y mercados” y que buscarán “trabajar con la cooperativa para que los tamberos puedan invertir en tecnología”.
Bidart confirmó que se negocia con este grupo, que integra un pelotón de 6 interesados entre los que también figurarían Vicentín, Dreyfus, Werthein, Adeco y Pampa Cheese, y estimó que, una vez decidida la venta, el proceso de traspaso podría durar hasta 3 meses. “Estimamos que tendríamos que estar tomando, en los próximos días, alguna decisión por algún oferente y después de esto va a llevar entre 60 y 90 días llegar a poder concretar la operación si llegamos a un final feliz”.
La venta será un paso trascendente en la octogenaria historia de la cooperativa de productores, fundada en 1925, ya que los tamberos perderán la potestad de la industrialización de su materia prima, una de las razones fundantes de la entidad, y pasarían a centrarse en la oferta de servicios.
El apremio pasa por una deuda que ahoga financieramente a la industria y le impide a sus dueños reinvertir en la planta para poder competir en el mercado de los lácteos. Pero también por la ineficiencia de tener una capacidad ociosa muy alta, producto del menor volumen de materia prima recolectado, y una abultada planta de empleados. Según distintas versiones, Milkaut estaría procesando tan sólo 600.000 litros diarios con una capacidad instalada para 2 millones. A su vez, contaría con unos 1.300 empleados, un número superior al recomendado a nivel internacional de 1 operario cada 1.000 litros de leche.
Aunque interesa mucho el aporte de capital para sanear el pasivo de la empresa, Bidart aclaró: “nos importa mucho la parte cualitativa de las ofertas; en la cuales nos interesa la sustentabilidad de la empresa; la continuidad de las fuentes laborales; y la posibilidad de que realmente se capitalice la empresa y se posicione como una de las lácteas más importantes del país”.
Fuente: Cadena 3