Hasta hace muy poco tiempo, nadie hubiera pensado que un proyecto de ley de autoría del jefe de la bancada K, Agustín Rossi, iba a ser respaldado por el arco opositor en su conjunto, incluidos los agrodiputados. Pero esta escena se dio ayer en la Comisión de Agricultura de la Cámara baja cuando esa iniciativa se unificó con otra del socialista Lisandro Viale (Entre Ríos) para crear un marco legal de promoción y desarrollo de la actividad apícola. Hace una semana los diputados se reunieron para tatar el mismo tema y gracias a un llamado personal que Rossi efectuó al diputado ruralista Ricardo Buryaile, presidente de la Comisión. Pero hace siete días fue el mismo Rossi quien paró el dictamen del proyecto, porque así se lo reclamaban dos de los diputados de su espacio: la formoseña Graciela De La Rosa y el misionero Alex Ziegler. Los legisladores del FpV querían introducir en la ley un aspecto no contemplado en el dictamen unificado de los proyectos relacionados con los productores apícolas de sus provincias en su mayoría pequeñísimos productores cuya miel es el fruto de la vegetación nativa, léase bosques autóctonos, que al mismo tiempo esas provincias se han comprometido a conservar, para que el resto de la humanidad respire aire puro. El caso es que la ley, con cero grado de conflictividad de intereses para la región de la Pampa húmeda, fue tratada técnicamente y políticamente sin sobresaltos. Apenas si provocó bostezos por parte de un sector ruralista que asistió a la reunión para enterarse de primera agua de las novedades legislativas. Se fueron sin la emoción del debate confrontativo, porque lo que se dio fue el “diálogo” y el “consenso” proclamado a los cuatro vientos como el discurso políticamente correcto en cualquier comunicado institucional que se precie. “Valió la pena esperar una semana porque si no modificábamos el dictamen hubieran quedado fuera de la ley muchísimos productores de nuestras provincias” celebró en diálogo con El Enfiteuta la diputada Graciela De La Rosa al término de la reunión. Mientras hablaba, asentía en forma aprobatoria el misionero Ziegler: “Me voy muy conforme”, remató el legislador. “Lo importante es el mensaje al productor”, suele decir la senadora correntina Josefina Meabe, que ya logró sacar alrededor de media docena de proyectos de ley de la comisión que preside en la Cámara alta. Allí también hay en estudio una ley apícola presentada por el legislador neuquino Horacio Lores (MPN). Al parecer los proyectos donde los intereses que se cruzan tienen un nivel corporativo con menor peso de presión, la política simplemente se allana a los intereses de los ciudadanos con una honestidad y un ánimo de construcción perfectamente posible. En el caso puntual de la ley apícola se conversó, se negoció, se postergó un tratamiento, y finalmente se aprobó un proyecto que dejó a todo el mundo conforme. Esa es la noticia. Sirva de ejemplo el caso de la miel, para concluir que la intransigencia de las discusiones no es intrínseca a los diputados ni a los bloques políticos que los contienen y de los que participan, sino por los intereses que se manifiestan abierta o solapadamente en cada ley que discute el Congreso. Fuente: El Enfiteuta
Era posible después de todo. Ambos sectores, como lo anticipó El Enfiteuta, coincidieron en una ley para el desarrollo de la producción apícola. La discusión se demoró siete días a pedido del kirchnerismo, se especuló con una maniobra dilatoria, pero al final dos proyectos fueron unificados en un dictamen.
junio 19th, 2010 at 19:43 pm
Mi consulta es, ¿Quien fija el precio de la miel?