Oscar Gómez Castañón, el conductor de Sin Estribos…
(…) era el hombre indicado para oficiar de maestro de ceremonias en El Rosedal y probó el sonido con una oportuna advertencia: “Les pedimos que cuiden sus pertenencias”. A continuación, la voz del finado Luis Aguilé cantándole las cuarenta a un presidente imaginario caldeó el ambiente y preanunció que el acto estaba por comenzar.Sólo la proclamación de “un sistema de vida, el nuestro”, frase de resonancias oscuras pronunciada por un ministro de la Iglesia amenazó con romper el delicado equilibrio sobre el que iba a discurrir la convocatoria de la Mesa de Enlace y se expresó en dos reclamos persistentes: inclusión social y seguridad. Sin saberlo, y como un símbolo de ese binomio conceptual, un puesto de los desocupados de La Matanza se ubicó a escasos de metros de una camioneta que llevaba en el portaequipaje una gigantesca bala de papel maché con la inscripción: “Si roba no mate” y a continuación una dirección de correo electrónico “sialoscodigos@ hotmail.com”.
Fueron unas veinte mil personas las que soportaron a pie firme el calor y los mosquitos para escuchar a los ruralistas. Muchas menos, se dirá, que las que vivieron la vigilia del 17 de julio de 2008, cuando el Senado rechazó la Resolución 125. Era explicable, aquella había sido la madrugada de una batalla, la tarde de ayer sonaba a celebración y por qué no, a programa de gobierno. Un nutrido grupo de correntinos estaba reunido en las inmediaciones del escenario. Tenía un cartel de factura casera: “Somos productores de la provincia de Corrientes. Estamos muertos vivos. Pedimos a los legisladores nacionales que trabajen en políticas públicas a favor del campo que esto genera trabajo y disminuye la inseguridad”. El MTD La Matanza, que responde al piquetero Héctor “Toti” Flores, diputado por la Coalición atendía un chiringuito con panes dulces envueltos en un gorro de cocinero, “están elaborados con la receta de Maru Botana y el packaging es de Martín Churba”, informó una de las militantes. Detrás de ella, con naturalidad, desplegaban sus pancartas los habitantes del barrio “La Juanita” y los miembros de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV) Disidente. Entretenidos con sus redoblantes, casi no prestaron atención a la mujer que pasó presurosa entre ellos con un sombrero de Panamá, un pantalón verdoso y una cazadora caki, muy african style. Medio escondido, otro cartel retomaba la frase que se hizo célebre: “El país avanza con el campo, nunca sin el campo, menos contra el campo”. Su autor, Alfredo De Ángeli merodeó el escenario pero se abstuvo de subir. También por abajo, por el lugar reservado a invitados especiales, habían pasado Miguel Angel Toma, Ramón Puerta, Francisco de Narváez, Patricia Bullrich y Elisa Carrió, los empresarios Luis Betnaza, Miguel Acevedo de Aceitera Deheza, Federico Nicholson de Ledesma y Daniel Funes de Rioja, de COPAL. El Himno Nacional abrió el turno de oradores. Una mujer rubia, abrazaba un hermoso bolso de cuero con una mano y con la otra hacía flamear, como una Marianne criolla, la bandera argentina. La remera, que le dejaba un hombro desnudo, era de Stella McCartney para Adidas. Peligrosamente cerca, la “Hormiga” vendía sus muñequitos. “Hormiga colorada, eso soy -decía el hombre enfundado en una malla negra y cubierto con una capa y una capucha roja rematada en dos antenitas-. Soy guaraní, correntino “sagua-á”, “bruto” quiere decir”. El correntino que se hace llamar “Umaku”, árbol mágico de la libertad, según aclara, ha venido a dar con sus huesos a José C. Paz y vende las hormigas de plástico en la Boca a dos por cinco pesos. Tiene un silbato colgado del cuello. “para la emergencia. Si pasa algo lo toco fuerte, fuerte, fuerte”. Hay un aire de kermesse, pese a los aplausos que una y otra vez arranca el rabino Sergio Bergman, mucho más celebrado que su par católico, quien pide tener presente que ” a Dios rogando pero con el mazo dando” y el flamígero pastor Alejandro Rodríguez. Pero fue el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcatti, quien enfervorizó a los asistentes con una intervención de barricada: “no deberían descabezar a la policía, deberían descabezar a la gobernación” Cristina Fernández, Néstor Kirchner, Guillermo Moreno y Daniel Scioli se llevan las palmas en cuestión de abucheos. Después, Eduardo Bussi hizo notar que sobrevolaba un helicóptero: “debe ser el de la Presidente. Que no diga después que Clarín miente. Puede ver bien cuántos somos”. Mario Llambías de CRA fue el último orador. Antes había tomado el micrófono Carlos Garetto de Coninagro, tomó el micrófono. Oscurecía. La gente empezó a desconcentrarse. “Todo bien con Garetto -explicaba una chica-pero ya no doy más de los pies”.
