La Argentina emitió los primeros u$s738 millones de Global 2017 para los inversores que ingresaron en el alta temprana del nuevo canje de deuda y para esto fijó el precio en 90,11 centavos de dolar, una suma inferior a la indicada en el prospecto y menor que la tomada en algunos cálculos privados que suponían un precio de 92 centavos de dolar. Para quienes fueron por la opción Discount, con una quita del 66,3%, los nuevos títulos serán entregados por los intereses atrasados desde el 2003 al 2009. Estos nuevos títulos tienen una tasa del 8,75% y la emisión responde a los primeros ingresos de grandes tenedores –con deuda por arriba de u$s100 millones– que ingresaron hasta el 13 de mayo. Según un primer análisis de la firma Stone Harbor, los títulos bajarán unos 10 centavos de dolar cuando empiecen a cotizarse, de acuerdo con la agencia de noticias Bloomberg. El pronóstico de esta firma, que apuntó un precio de alrededor de 80 centavos y consideró que el valor de emisión “no está en línea con la realidad”, no fue compartido por los funcionarios de Economía. El ministro Amado Boudou señaló en reuniones anterior que no temía que los precios cayeran cuando comenzaran a circular en el mercado. El pricing estaba pautado para el cierre de la primera etapa de ingreso en el canje, destinada a los grandes fondos, y coincidía con el cierre paralelo del libro para suscribir títulos por u$s1.000 millones. La emisión, en tanto, todavía espera definiciones –en concreto, el aval del mercado de una tasa de un solo dígito– y la fijación de precio entonces se realizó para esta emisión vinculada a la entrega de deuda en default. En tanto, los bonos subieron hasta más del 4% ayer, el riesgo país bajó un 5% y también el Merval cerró en alza. “Estamos acompañando la mejora externa. La Bolsa está apoyada en el rubro bancario, mientras que en bonos hay un ambiente más distendido después de la postergación del cierre del canje”, dijo un operador financiero. El lunes Boudou anunció la extensión de la fecha límite hasta el próximo 22 de este mes, a pedido de los bancos italianos, que argumentaron necesitar más tiempo para procesar las órdenes que empezaron a entrar, en esta etapa, de tenedores minoristas. Afluencia. Según indicaron fuentes del Palacio de Hacienda, con el paso de los días comienza a verse un mayor movimiento de los bonistas más pequeños, que a lo largo de la semana pasada empezaron a acercarse a los bancos para conocer la mecánica del canje. En el Ministerio de Economía calculan que hay unos u$s3.000 millones de títulos en manos de holdouts minoristas, mientras que se necesita que unos u$s2.500 acepten la oferta para llegar a la meta del equipo de Finanzas. Según indicó Boudou al presentar esos resultados, de los grandes fondos, exceptuando a los llamados “fondos buitre”, entró “el ciento por ciento” en el canje. El funcionario señaló, en ese marco, que el canje no se pensó para los inversores litigiosos. La Argentina aspira a un piso de aceptación del 60% que, sumado a lo que ya se canjeó en el 2005, representaría que el 90% de la deuda declarada en default habría sido reestructurada. Con ese dato esperan aislar las gestiones judiciales de los buitre como NML Capital y EM Limited, así como los reclamos de los bonistas italianos nucleados en la Task Force Argentina, que intentan llevar su demanda al Centro Internacional de Arbitraje y Diferendos relativos a inversiones, el CIADI, tribunal que depende del Banco Mundial.
Fuente: Patricia Valli 


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