
En cada una de las oportunidades en que hemos probado un vehículo salido de la planta de Zárate, a priori, contábamos con la posibilidad de llevarlo al terreno de la exigencia, muy por encima de lo que permite la media. Es que estas unidades cuentan con una mecánica sólida, pensada para los difíciles suelos de la región; dicho de otra forma, una mecánica que invita a ser sometida a los terrenos más divertidos para el conductor. Esencialmente, nada de esto ha cambiado en la nueva versión de la Hilux SW4 y bien podría trasladarse a un concepto del terreno futbolero, “equipo que gana no se toca”. En este sentido, conservar los principales atributos del SW4 fue el camino a seguir, indicado por la lógica. En 2005, este producto prometía posicionarse como el número uno entre sus pares y vaya que lo hizo: a finales de 2006 se estableció como tal y hacia 2007 era el SUV más vendido del mercado local. Hasta el momento, unas 6.200 unidades se han patentado en la Argentina. Dos años después de su aparición, el SW4 protagoniza modificaciones menores. Exteriormente la parrilla y los faros delanteros han cambiado: mayor tamaño y retoques estéticos, aunque no claramente perceptibles al ojo del usuario promedio. Sí, las ópticas tienen ahora un sistema de iluminación del tipo cañón, más preciso que el anterior. De igual forma, los faros traseros cuentan con una estética renovada y sus luces fueron redistribuidas. Exteriormente, el cambio más importante es el del rodado del neumático, el cual merece un espacio preferencial.
Polemico rodadoEsa confianza a la que nos referimos al comienzo que el SW4 despierta por su robustez, ha llevado a este cronista a recorrer los rincones más insólitos del país, en diferentes operativos de viaje. En este contexto y frente a distintas situaciones, los atributos del SW4 brotaban a flor de piel. Por entonces, contaba con rodado de 16 pulgadas: un reemplazo de esta medida se consigue, casi, en cualquier lugar. La piedra en el zapato de la nueva edición radica en que el rodado ha sido cambiado por otro de 17 pulgadas, una medida que sólo se encuentra en gomerías importantes, es decir, en ciudades grandes. Si bien las nuevas piezas le otorgan una estética más deportiva, atentan contra la practicidad que ha caracterizado a la versión anterior. Desde estas páginas hemos insistido, una y otra vez, en la necesidad de que las automotrices conserven para los SUV y los utilitarios, medidas de neumáticos que se consigan fácilmente. Ha sido tema de sobremesa en varias oportunidades, y en cada una de ellas hemos escuchado: “sólo ustedes andan por esos lugares”. Es que no son sólo “esos lugares”, a los que finalmente se arriba: el inconveniente radica en los largos enlaces que exige el territorio y no solamente para ir a lugares remotos. Es cierto que la estética con esta nueva medida se ve mejorada, porque llena mejor al hueco del pasarruedas y es un tamaño visualmente más apropiado para el conjunto de la carrocería. Pero bien podría ser el 17 un rodado opcional, al menos inicialmente, hasta que conseguir una pieza de reemplazo no sea una travesía en sí misma.
Repaso por el interiorLos cambios interiores son más notorios. La incorporación de una tercera fila de asientos es un aditamento excelente. Permite combinar el espacio para transportar 7 pasajeros o plegar los asientos, configurándolos de 10 maneras distintas y transportar cargas de diversos volúmenes. Para esto, la segunda fila cuenta ahora con regulación de distancia en las piernas, mediante un mecanismo de rieles que se opera manualmente. En el puesto del conductor se ha incorporado un sistema eléctrico para regular el cojín y el respaldo y se han incorporado comandos en el volante para el audio y la información de la computadora de abordo. Respecto a esta pieza, el display, ubicado en el sector superior de la consola central, sigue siendo muy pequeño, lo cual dificulta la lectura rápida. En el panel central y en las puertas aparecen detalles de simil madera, que no responden a la línea estética del vehículo. Dicho de otro modo, el color que se buscó no armoniza demasiado con el resto de los plásticos. Tal vez un tono más oscuro sería más adecuado. Cuando en los detalles se mezclan la madera con el aluminio (como en el caso del panel central), se respira una aire de cierta esquizofrenia: ni sobrio y elegante ni deportivo y juvenil; un poco de cada cosa. Siguiendo los pasos de Land Cruiser Prado, el SW4 incorpora un sistema de aire acondicionado para el sector trasero, con regulación independiente desde la segunda fila y salidas en el techo, también hacia la tercera.También han recibido cambio de diseño los frentes del equipo de audio y del climatizador, como para adaptar los dibujos e indicaciones y no perder la línea del modernismo. La butaca del conductor sigue sin ofrecer la contención necesaria como para destacar la ergonomía. En cambio, el mullido del asiento y del respaldo es muy agradable. En la versión con caja automática los tapizados de cuero vienen de serie y en la versión con caja manual, es opcional. Como novedad también aparece el espejo retrovisor electrónico, el cual evita automáticamente que el conductor sea encandilado por las luces de otro vehículo que puedan colarse por la luneta.
A la carga barracaEn cuanto a la dinámica, poco ha cambiado respecto de la versión anterior. El inconveniente que han acusado algunas unidades y que ha llevado a que Toyota convoque a los usuarios de Hilux pick-up y Hilux SW4 a una revisión gratuita, originado presumiblemente por un robot caprichoso, ha sido resuelto en sus orígenes. Según la marca, el problema era el siguiente: “En condiciones específicas de uso, el movimiento de oscilación natural de la suspensión podría contribuir a que el vínculo, entre bieleta y barra estabilizadora de la suspensión delantera, pierda el valor de ajuste original de fábrica”.El motor es el poderoso de 3 litros, 163 caballos y 34 kgm de torque, que en la unidad probada trabaja en conjunto con la caja automática de 4 velocidades. Esta caja no es de las más rápidas: las relaciones son bastante largas. Si bien el rodado del neumático es mayor, el perfil es menor, y el resultado final (la pisada) es prácticamente el mismo, por lo que los valores de aceleración, recuperaciones y velocidad final no han sufrido modificaciones destacables. Fuera de ruta, el comportamiento es óptimo. Y si bien para estos fines preferimos la versión manual, debe reconocerse que la automática se adapta bien a los requerimientos del conductor. En términos generales, el sistema de transmisión se complementa con una caja reductora, un diferencial central que puede ser bloqueado en alta o baja y un diferencial trasero de deslizamiento limitado. En cuanto a la seguridad, los resultados en las pruebas de frenaje han mostrado una mejoría: de 120 a 0 el recorrido ha sido 5 % menor. Presumiblemente, esto se debe a que, al aumentar el rodado, hay espacio para discos de mayor tamaño adelante. A igual que la versión anterior, cuenta con ABS en las 4 ruedas y air bags para el conductor y su acompañante. A esta altura, creemos que debería ofrecer, aunque sea como opcional, un complemento de air bags de cortina, por ejemplo. De igual forma, un sistema de control de estabilidad que, además, pueda desconectarse totalmente. No es un partido difícil el que tiene por jugar el SW4: es un producto sólido, con una imagen de marca excelente. Las cartas están sobre la mesa.