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Turismo Rural

LAS RUTAS ALIMENTARIAS: una arquitectura turística basada en la identidad de los alimentos. (PRIMERA PARTE)
El Turismo Rural es un AGRONEGOCIO que ofrece propuestas turísticas en contacto con la naturaleza, en entornos rurales donde la hospitalidad es una actitud que marca la diferencia. En la actualidad debemos pensar en una nueva demanda de huéspedes que buscan un servicio “distinto”, “distendido”, en contacto con lo natural y la cultura e historia del lugar.
Una buena hospitalidad supone un trato personalizado, un estilo autóctono en las prestaciones y por sobre todas las cosas, CALIDAD en los servicios ofrecidos. Estos tres conceptos pretenden ofrecer las Rutas Alimentaria, dispersas a lo largo y ancho de toda América Latina y diversos lugares del mundo.
Francia ha liderado el desarrollo turístico rural en el mundo y también el de las rutas gastronómicas. Pero a pesar de que la gastronomía y el vino han sido fuertemente promovidas, aún no son los motivadores más importantes de los turistas, lo mismo pasa en España o Italia. En cambio, la situación de los países de América Latina es diferente a la europea.
Las RUTAS ALIMENTARIAS , estrategias culturales de desarrollo territorial, son itinerarios turísticos basados en alimentos, en torno a los cuales se construyen productos recreativos y culturales quienes permiten a los visitantes explorar la cadena de valor del alimento, desde la producción primaria hasta el plato. Cuentan con su propia estructura organizativa y con protocolos de calidad que las norman. Ellas buscan derribar la estrecha visión turística sobre la gastronomía, la cual generalmente desconoce el significado social, emocional y simbólico de todo alimento, un complejo mix entre calidad, herencia y naturaleza. El mismo, merece una visión superadora que obliga a los emprendedores a desarrollar productos turísticos que aporten beneficios económicos y satisfacciones a los productores de alimentos emblemáticos, valorizándolos y enalteciendo su valor histórico.
Este innovador producto turístico es muy valioso para todas las regiones que cuentan con alimentos de calidad, especialmente si tienen valor identitario como por ejemplo el vino en Mendoza o la yerba mate en Misiones. Cada ciudad o región posee un alimento que bien manejado, con creatividad e innovación puede ser la “vedette” que atraiga a los turistas-
Desde el turismo, el alimento con identidad local tiene un lugar al lado de los museos, monumentos y otros patrimonios tangibles y para que una Ruta Alimentaria sea exitosa debe ser un producto turístico MEMORABLE. La marca de la ruta y especialmente la del alimento, deben perdurar en el imaginario del consumidor, asociada a las características del terruño. Cada una de ellas debe ofrecer estas cuatro promesas: ENTRETENIMIENTO, ESTÉTICA, EDUCACIÓN Y EVASIVA DEL ESTILO USUAL DE VIDA.
En la próxima entrega la Ruta de la Yerba Mate , un ambicioso proyecto, recientemente inaugurado en la provincias de Corrientes y Misiones.

Por Bettina Cucagna
Alta Dirección en Turismo Rural- FAUBA
perlitasrurales@yahoo.com.ar 


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