Debido a la baja oferta de todas las categorías de gordo, invernada y cría, es que los valores no solo se mantuvieron sino que en muchos casos siguieron subiendo. En el caso de la hacienda gorda, se nota una plaza sostenida que llevo a los precios de hacienda de feed lot, a valores cercanos a $8. Hoy falta la hacienda terminada a corral. Cuando aparecen los lotes mas destacados, la demanda actúa con firmeza. A partir de este mes el peso mínimo de faena es de 300 k. Esto hará que la demanda por el consumo especial se concentre toda en animales de 300 a 330 kilos. Los novillos de consumo se pagan entre $12,30 y $12,50, lo que fue obligando a la exportación a arrimarse a estos precios para poder competir. En el caso de la vaca trazada, tiene un diferencial de precio con respecto a la vaca consumo de alrededor de $1 el kilo de carne. La suba del peso de faena, hará replantear todos los esquemas productivos, principalmente en las categorías de hembras ya que son las que se engrasan más rápidamente. Va a ser necesaria una recría antes de encerrarlas o de darles una alimentación para terminarlas. En el caso que una ternera se engrase antes de los 300 k, habrá que cambiarle la dieta para que se recrie y después nuevamente engordarla. Esto económicamente es muy costoso. En el caso de la invernada, la misma sigue con una firmeza sorprendente. Los precios del gordo, la baja cantidad de terneros y la retención de hembras por parte de los criadores, representan un coktail poderoso que ha hecho recalentar la plaza. Las vacas y vaquillonas preñadas están con demanda sostenida pero algo mas tranquila si lo comparamos con la invernada y el gordo. Si tenemos en cuanta que un ternero se paga alrededor de $1500, las vacas deberían venderse en $3000, cosa que no ocurre. Las vacas nuevas preñadas se venden entre $2500 y $2700 en la mayoría de los casos. Por ahora están relegadas con respecto al resto del mercado. Con estos precios ganaderos es posible y conveniente invertir en aumentar los niveles de producción. Pasturas, fertilización, sorgos, silos, diferidos, genética, etc. Todo vale para sacar un kilo más por hectárea. Es el momento de tecnificarse a fondo para lo que viene. Se ha enfriado el accionar del gobierno sobre los mercados concentradores. En Liniers hay libertad total para operar y no rigen los listados de precios sugeridos. El consumo especial, de cortes de alto valor es el que menos sufre la variación de precios. En este segmento no se nota una baja drástica de la demanda. Es en la clase media y de bajos recursos donde recae la merma del consumo. Pasaríamos de un consumo de 72 kilos por habitante por año a uno de 50 kilos por habitante por año. A esto se sumaria una menor exportación, que rondaría las 350000 ton. No puede haber una evidencia mas clara del fracaso de este tipo de políticas agropecuarias que lo ocurrido en el sector de ganados y carnes. Juan Llauro
Hay muy pocos lotes de vacas vacías, y cuando aparecen son muchos los interesados en llevarlas. Se pagan entre $3,70 y $3,90.
Hoy el foco de la Secretaria de Comercio esta en los arreglos realizados con supermercados y frigoríficos para mantener 13 cortes populares a bajos precios. Los resultados de esto son bastante vidriosos.
La faena pasaría de 3.500.000 ton res con hueso a una de 2.500.000 ton res con hueso.
Todo esto gracias a la dedicación que hizo este gobierno para “cuidar la mesa de los argentinos”.