
Las publicidades que aturden, las sensaciones y el miedo que se profundiza. Nuestra región está en todos los sentidos insegura. La tranquilidad que Salto vivía hace años atrás es pasado, es ilusión. La limpieza que nos caracterizaba como pueblo es historia. El basural es contaminación en todos los sentidos posibles. Allí un grupo de personas como nosotros permanece en riesgo, allí un grupo de chicos se alimentan de nuestros desechos, y la mugre es cada vez mayor. En esas tierras descansan nuestros desechos diarios junto a nuestros desechos humanos y junto a una bomba de agua que tiene salida hacia afuera del basurero. Vaya a saber uno si la misma es utilizada y si lo es… con qué fin, ya que estaríamos trasladando la contaminación del basurero a otro lugar. Tiempo atrás se reabrió en nuestra ciudad una calle que se encontraba obstruida por los pastizales. La misma se encuentra ubicada a metros del puente de la Ruta Nº 191. En este contexto, si uno pasa por está calle reabierta se encontrará con una cantera donde han tirado una gran cantidad de basura. Diariamente, un grupo de personas se encuentra husmeando allí, lo cuál nos permite presuponer que en este lugar se sigue arrojando basura en forma periódica. Esto debería ser controlado por el Estado de alguna manera. La ruta Nº 31, como la mayoría de las rutas que se encuentran en la región son un peligro. En la Ruta Nº 31 entre Salto y Rojas, se encuentra al costado del camino -en un sector específico de la Ruta- una seguidilla de palos cortados que no se pueden divisar por la cantidad de pasto que existe alrededor. Esto es riesgo absoluto, si alguien por algún motivo debe salir de su carril y pisar en consecuencia la banquina sin dudas terminará volcando. El gobierno provincial no hace nada por nuestras rutas, no hace nada por la seguridad, y sus publicidades nos siguen aturdiendo. El gobierno nacional sigue con políticas de control de precio, y el sector lácteo, en respuesta a ello, produce en forma notable, más cantidad de panes de manteca de 100 gramos que de 200 gramos, ya que estos últimos tienen que salir al mercado con el precio exigido por el gobierno. Los productores avícolas deben vender el pollo a un precio fijo, ya que estos están subsidiados por el Estado, y los mayoristas y/o supermercados transforman ese precio según les convenga. Argentina está creciendo como nación sin dudas, 200 años no es nada, nos falta muchísimo para poder comprendernos como nación, pero eso no significa que nos descuidemos tanto entre nosotros, los medios de comunicación nacional aseveran sin ropaje alguno que fue realmente interesante el debate sobre el matrimonio gay. Más allá de la opinión que uno pueda tener frente a este tema, no estamos tratando urgencias, no estamos trabajando realmente para mejorar este país, el matrimonio gay es una discusión que había que dar, pero las urgencias son otras, al pibe que está perdido entre el paco, la seudo cocaína, el alcohol y la marihuana vive en la urgencia y este debate no es dado con seriedad, el oficialismo se respalda en el ingreso universal, y la oposición en el poder que los Kirchner tienen o no. Esto es una vergüenza. La personas que se alimentan con nuestros desechos son nuestra vergüenza. El riesgo implícito en nuestras rutas son una vergüenza.Tener una gran capacidad como gobierno y controlar así todas las cajas chicas, estatizar antes de seguir privatizando, generar interesantes políticas de derechos humanos a nivel histórico, enfrentarse sin rodeos ante grandes multimedios que le han hecho muy mal a nuestro país, no es un avance. Por allí no pasa la realidad del país, por allí no pasa el futuro del país, esto es como comenzar a transitar un espiral desde el final sin haber mamado realmente la sabiduría que implica transitarlo desde sus entrañas. El país debe comenzar desde lo productivo, y no desde lo industrial. El país debe comenzarse desde la educación y desde la contención de nuestros chicos, no desde el control de su sanidad o escolaridad. Preparemos un sistema sanitario que contenga a nuestros chicos, y no un sistema de salud desbordado en todos sus aspectos que solo intenta cumplir controlando. Trabajemos en un programa de educación serio, estudiado, pensado, comprendido, debatido desde el lugar que tenemos como región ante el mundo, evitando de este modo que países como China nos marque que tenemos que producir en nuestras tierras pagando costos indescriptibles por ello.Pensemos en un país sin arrogancia, empecemos desde lo más pequeño, queremos ser los estandartes de las leyes sobre derechos humanos, y nuestros chicos viven en la calle. Comencemos a transitar este espiral desde el principio, pensando en el futuro y no en el pasado. Controlar los precios, haber terminado con el mundo de las AFJP, enfrentarse a los grandes multimedios, controlar la sanidad y la escolaridad de nuestros chicos, permitir o no el matrimonio gay, invertir en avances industriales, debe ser el resultado de otras políticas generadas anteriormente, las cuales nunca fueron tratadas, por ello seguimos estando como estamos. Inseguros, contaminados, arrogantes y con enorme vergüenza.Educando desde el aprendizaje, somos un espiral en movimiento.